Compañeros: con
profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa
de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal,
nos sentimos hermanados con todos aquellos que en cualquier lugar del mundo y
bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la
explotación.
Nos sentimos hermanados con todos los que con
valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con
la complicidad de las oligarquías apátridas apuntaladas por militares títeres
del pentágono mantienen a los pueblos oprimidos.
Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la
figura joven mas extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha
muerto el Comandante Ernesto Che Guevara. Su muerte me desgarra el alma porque
era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento,
espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia
de la causa que abrazo, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva
a la categoría de héroe y mártir.
He leído algunos cables que pretenden presentarlo
como enemigo del Peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo fuera cierto que en
1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿qué edad tenía entonces? Yo
mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno
popular de Hipólito Irigoyen. Yo también en ese momento fui utilizado por la
oligarquía.
Lo importante es darse cuenta de esos errores y
enmendarlos. ¡Vaya si el Che los enmendó! En 1954, cuando en Guatemala lucha en
defensa del gobierno de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de
los yanquis, yo personalmente di instrucciones a al chancillería para que le
solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven
argentino; y fue así como salió hacia México.
Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que
se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina.
No faltaran quienes pretendan empalidecer su
figura. El imperialismo temeroso del enorme prestigio que ya había ganado en
las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos
sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino,
solapadamente, está en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender ya que
siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional.
Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso
podemos dar fe los peronistas.
La hora de los pueblos ha llegado y las
revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual
equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin
revolución las resistencias de las oligarquía y de los monopolios
inversionistas del imperialismo.
Las revoluciones socialistas se tiene que
realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por
eso y para eso, deben conectarse entre si todos los movimientos nacionales, en
la misma forma en que son solidarios entre si los usufructuarios del
privilegio.
La mayoría de los gobiernos de América latina no
van a resolverlos problemas nacionales sencillamente porque no responden a los
intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias
verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base
organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la
concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se
sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos.
Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a la nuestra;
pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la
convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que
nos asiste.
El Peronismo, consecuente con su tradición y con
su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje
emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto Che Guevara,
guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo
de las revoluciones nacionales en Latinoamérica.
Juan Domingo Perón 24 OCTUBRE 1967.
“Soy lo que podríais llamar un ‘casamentero’ dijo Levy Izhak Rosenbaum de Brooklyn, EE.UU., en una grabación secreta con un agente del FBI, que pretendió ser un cliente. Diez días después, a fines de julio de este año, Rosenbaum fue arrestado en conexión con una amplia red de corrupción descubierta en Nueva Jersey: rabinos, funcionarios elegidos y de confianza se habían involucrado durante años en el lavado de dinero y en tráfico ilegal de órganos, que operaba como una red al estilo Soprano. Según su propia declaración compraba órganos de gente necesitada en Israel por 10.000 dólares y los vendía a pacientes desesperados en EE.UU. por 160.000 dólares. El tiempo de espera para riñones es de un promedio de nueve años.
Las acusaciones han estremecido la industria estadounidense de los trasplantes. Si es verdad, es el primer tráfico de órganos documentado en EE.UU., dijeron expertos en el New Jersey Real-Time News.
Cuando le preguntaron cuántos órganos ha vendido, Rosenbaum respondió: “Bastantes. Muchos. Hasta ahora nunca he fracasado,” alardeaba. Su negocio ha funcionado desde hace mucho tiempo.
Francis Delmonici, profesor en Harvard de Cirugía de Trasplantació n, y miembro del consejo de directores de la Fundación Nacional del Riñón, dijo en el mismo periódico que un tráfico similar de órganos en Israel tiene lugar en otros sitios del mundo. Aproximadamente un 10% de los 63.000 trasplantes de riñones en el mundo son hechos ilegalmente, dice Delmonici.
Países muy conocidos por esta actividad ilegal son Pakistán, las Filipinas y China, donde se cree que órganos han sido tomados de prisioneros ejecutados. Pero los palestinos tienen fuertes sospechas de que sus jóvenes han sido capturados y, como en China y Pakistán, sirvieron de reservas de repuestos antes de ser asesinados. Una sospecha muy seria que plantea suficientes dudas como para que el TPI, Tribunal Penal Internacional, debiera definitivamente abrir una investigación de si se trata de un caso de crímenes de guerra israelíes.
Israel ha estado repetidamente en dificultades por su manera poco ética de ocuparse de órganos y trasplantes. Países que incluyen a Francia ya interrumpieron la cooperación al respecto con Israel en los años noventa, y el Jerusalem Post escribió que “se espera que otros países en Europa sigan pronto el ejemplo de Francia.”
La mitad de los nuevos riñones que los israelíes han implantado desde comienzos de la década del 2000 han sido comprados ilegalmente de Turquía, Europa Oriental o Latinoamérica. Las autoridades sanitarias israelíes están perfectamente informadas del negocio, pero no hacen nada por detenerlo. En 2003 se reveló en una conferencia que Israel es el único país occidental en el que la profesión médica no condena el tráfico ilegal de órganos o emprende alguna acción contra los doctores involucrados en ese comercio criminal. Al contrario, importantes médicos en los principales hospitales participan en la mayoría de los trasplantes ilegales, según Dagens Nyheter (5 de diciembre de 2003).
En un intento por superar la escasez de órganos en el país, el entonces ministro de salud, Ehud Olmert, realizó una importante campaña en el verano de 1992 para lograr que la población israelí se ofreciera como donantes de órganos. Se distribuyó medio millón de panfletos en periódicos locales en los que se invitaba a los ciudadanos a inscribirse para donar sus órganos después de su muerte. Ehud Olmert fue el primero en firmar.
Dos semanas después, el Jerusalem Post escribió que la campaña había tenido un resultado exitoso. No menos de 35.000 personas habían firmado; usualmente son 500 por mes. En el mismo artículo, la periodista Judy Siegel escribió que la brecha entre oferta y demanda seguía siendo grande. La fila de espera para trasplantes de riñones era de 500 personas, pero sólo 124 pudieron someterse a la cirugía. De las 45 personas que necesitan un nuevo hígado, sólo tres tuvieron la oportunidad de recibir un nuevo órgano en Israel.
Durante esa campaña por órganos, desaparecieron jóvenes palestinos y fueron devueltos de noche a sus aldeas cinco días después, muertos y hendidos.
Las noticias sobre los cuerpos mutilados aterrorizaron a la población en Cisjordania y Gaza. Se habló de un aumento dramático en la cantidad de jóvenes desaparecidos con los subsiguientes funerales nocturnos de cuerpos autopsiados.
Bilal Achmed Ghanan, de 19 años, fue muerto a tiros y retirado por soldados israelíes. Su cuerpo fue devuelto, cosido desde el estómago hasta el mentón. Foto: Donald Boström
Yo estaba en el área trabajando en la preparación de un libro cuando personal de la ONU, preocupado por los acontecimientos, se puso varias veces en contacto conmigo. Los que lo hicieron pensaban que realmente había tenido lugar el robo de órganos, pero no estaban en condiciones de hacer algo. Por cuenta de una compañía de televisión, anduve por ahí y hablé con una gran cantidad de familias palestinas en Cisjordania y Gaza, que dijeron que a sus hijos les habían robado órganos antes de ser asesinados. Uno de los ejemplos que vi en ese espeluznante viaje fue el de un joven lanzador de piedras, Bilal Achmed Ghanan.
Era casi medianoche cuando se escuchó el ruido de motores de una columna militar israelí en los alrededores de la aldea Imatin en el norte de Cisjordania. Los dos mil habitantes de la aldea permanecieron despiertos y se quedaron como sombras silenciosas en la oscuridad. Algunos estaban sobre los techos, otros detrás de cortinas, casas o árboles, que los protegían en las tinieblas durante el toque de queda, pero les permitían ver claramente lo que se convertiría en un cementerio para el primer mártir de la aldea. Los militares habían cortado toda la electricidad alrededor de la aldea y el lugar fue convertido en un área de exclusión militar - ni un gato podía moverse al aire libre sin arriesgar su vida. El ensordecedor silencio de la oscuridad sólo era interrumpido por sollozos quedos y no puedo recordar si lo que nos hacía estremecer era el frío o la excitación. Cinco días antes, el 13 de mayo de 1992, una fuerza especial israelí había organizado una emboscada en la carpintería de la aldea. Su objetivo era Bilal Achmed Ghanan, de 19 años, uno de los activos jóvenes palestinos que lanzaban piedras y dificultaban la vida de la potencia ocupante.
Bilal Ghanan era uno de los principales lanzadores de piedras, y los israelíes lo habían buscado durante un par de años. Eso significó que él, junto con otros chicos que lanzaban piedras, vivía al aire libre en los cerros de Nablus. Ser capturado significaba la muerte, y las historias sobre la tortura no mejoraban las cosas. Por lo tanto se quedaban en los cerros. Pero por algún motivo, Bilal bajó un día de las montañas y se paseó sin protección por la aldea frente a la casa del carpintero en ese día desafortunado a mediados de mayo. Ni siquiera Talal, su hermano mayor, pudo decir por qué bajó precisamente ese día; tal vez se les había acabado la comida y necesitaban reabastecerse.
Jóvenes palestinos lanzan piedras y botellas de vidrio a soldados israelíes en el norte de la Franja de Gaza. En esta área Bilal Achmed Ghanan fue muerto a tiros y abierto en el hospital. “Nuestros hijos son utilizados como suministro de órganos”, dicen los palestinos.
Todo anduvo bien para las fuerzas especiales israelíes. Apagaron sus cigarrillos, dejaron a un lado sus latas de Coca-Cola y apuntaron tranquilamente a través de la ventana rota. Cuando Bilal estuvo suficientemente cerca, sólo tuvieron que apretar el gatillo. El primer tiro dio en su pecho. Según aldeanos que presenciaron el incidente, luego le dispararon en cada pierna. Entonces dos soldados salieron corriendo de la carpintería y le dispararon una vez más en el estómago. Finalmente, lo tomaron por los pies y lo arrastraron por los 20 peldaños de la escalera de piedra de la carpintería. Los aldeanos dicen que personal de la ONU y de la Media Luna Roja que estaba cerca y oyó los tiros llegó para atender a los heridos. La discusión sobre quién se ocuparía de la víctima terminó cuando la fuerza israelí cargó al gravemente herido Bilal en un jeep y lo condujo hacia el exterior de la aldea. Allí los esperaba un helicóptero militar que se llevó a Bilal con destino desconocido.
Cinco días después lo devolvieron en la oscuridad, muerto y envuelto en tejido verde del hospital. Cuando la columna militar que había recogido a Bilal del centro de autopsia Abu Kabir en las afueras de Tel Aviv se detuvo en el lugar de su sepultura, alguien reconoció al jefe militar israelí como capitán Yahya. “El más difícil de todos ellos,” murmuró en mi oído la persona en la oscuridad. Cuando los hombres del capitán Yahya cargaron el cuerpo y cambiaron el tejido verde por uno de algodón ligero, unos pocos parientes varones fueron escogidos para hacer el trabajo: excavar el suelo y mezclar cemento.
Junto al ruido de palas se escuchaban las risas ocasionales de los soldados, que bromeaban mientras esperaban para volver. Cuando bajaron a Bilal a la tumba, se descubrió su pecho y los pocos presentes repentinamente vieron el abuso al que había sido sometido. Bilal no era el primero en ser enterrado con un corte desde el abdomen hasta el mentón y la especulación sobre la intención había sido incontrolada.
Las familias palestinas afectadas en Cisjordania y Gaza estaban seguras de lo que había ocurrido a sus hijos. “Nuestros hijos fueron utilizados como donantes forzados de órganos,” me dijeron parientes de Khaled de Nablus, así como la madre de Raed de Jenin y los tíos de Mahmod y Nafes de Gaza, todos los cuales desaparecieron durante varios días y volvieron tarde de noche, muertos y hendidos.
¿Por qué tuvieron los cuerpos hasta cinco días antes de que los pudiéramos enterrar? ¿Qué sucedió con los cuerpos mientras tanto? ¿Y para qué la autopsia si la causa de muerte es obvia, y en todos los casos contra nuestra voluntad? ¿Y por qué devuelven los cuerpos durante la noche? ¿Y por qué con una escolta militar? ¿Y por qué clausuran el área para el funeral? ¿Y por qué cortan la electricidad? Las preguntas del tío de Nafes son muchas e indignadas.
Las familias de los palestinos asesinados ya no tenían preguntas al respecto.
El portavoz del ejército israelí, por su parte, dijo que las afirmaciones sobre robos de órganos eran inventos de los palestinos. Todos los palestinos que fueron muertos fueron sometidos rutinariamente a autopsias, dijo.
Bilal Achmed Ghanem fue uno de 133 palestinos muertos de diversas maneras ese año. Según estadísticas palestinas, las causas de las muertes fueron: tiroteos callejeros, explosiones, golpizas, gas lacrimógeno, atropellos intencionales, ahorcamientos en prisión, disparos en escuelas, muertos en casa, etc. De las 133 personas muertas desde cuatro meses hasta 88 años, 69 fueron autopsiadas, es decir sólo la mitad de los muertos. La autopsia rutinaria de los palestinos muertos mencionada por el vocero del ejército no es la realidad en los Territorios Ocupados. Las preguntas siguen existiendo.
Sabemos que la necesidad de órganos en Israel es grande, que desde hace tiempo existe un amplio tráfico ilegal de órganos; que es realizado con el beneplácito de las autoridades, que hay doctores importantes involucrados en los principales hospitales, así como funcionarios a diferentes niveles. Y sabemos que los jóvenes palestinos desaparecieron, y que fueron devueltos cinco días después en secreto, durante la noche, hendidos y vueltos a coser.
Es hora de hacer la luz sobre esta macabra actividad y de lo que sucede y ha estado sucediendo en los territorios ocupados por Israel desde que comenzó la Intifada.
http://tsunamipolitico.com/
Por problemas económicos solicite la baja de internet, por lo cual el blog se dejo de actualizar.
Dentro de lo posible intentare mantenerlo desde un ciber, o será mantenido por algún colaborador.
Gracias por su visita.

por el Dr. Antonio Caponetto
No pasa día -en rigor, no pasa hora- sin que desde todos los medios masivos a su disposición, las izquierdas gobernantes y cogobernantes vuelvan una y otra vez sobre la condena del Proceso y de la Guerra Antisubversiva.
Como
tampoco pasa una hora sin que desde alguna instancia más o
menos jurídica, nacional o transnacional se intente o se
ejecute una nueva estrategia para mantener a los presuntos o
reales represores de la guerrilla en permanente estado de
acusación. Las respuestas y las reacciones que se suscitan
ante tal estado de cosas están lejos de ser satisfactorias.
Empezando por las respuestas de los jefes castrenses, que han
optado entre entregarse sin combatir, a expensas de su honor,
asociarse vergonzosamente al enemigo sirviéndole de guardia
pretoriana o de embajadores, o proferir discursos pacifistas.
El resultado es una confusión tan multiforme, una mentira tan
honda y una falsificación tan sistemática de la historia,
que nos parece oportuno presentar la siguiente enunciación de
olvidos:
1.- Se ha olvidado, en primer lugar, la existencia del
Comunismo Internacional, con su pecuela de cien millones de
muertos durante el siglo XX. La cifra no es arbitraria, ni retórica
ni antojadiza. Es el resultado de un cálculo científico,
corroborado tras prolijas y actualizadas investigaciones de
carácter demográfico, en una voluminosa obra escrita por
seis autores insospechados de antimarxismo: El libro negro del
Comunismo, Barcelona, Planeta-Espasa, 1998, en su versión
castellana. Los profesionales de la protesta antigenocida, tan
prontos a blandir cantidades más emblemáticas y falsas que
reales, (como las de los seis millones del Holocausto o la de
los treinta mil desaparecidos) , no han dicho una sola palabra
a propósito de tan monstruosa constatación. Entre el 12 y 14
de junio de 2000, en Vilnus, Lituania, tuvo lugar el Primer
Congreso Internacional sobre la Evaluación de los Crímenes
del Comunismo (CIECC), organizado por la Fundación de
Investigación de Crímenes Comunistas presidida por Vytas
Miliauskas. No se ha visto ni se verá jamás allí a
representante alguno de las agrupaciones defensoras de los
derechos humanos, ni al juez Garzón y sus múltiples secuaces
nativos y foráneos. Con lo que se constata una vez más -sin
que haga falta- que los invocados derechos no son más que un
recurso dialéctico de la Revolución, y que las tales
agrupaciones que los invocan no han nacido sino para custodiar
los intereses de la praxis marxista. Lo cual -pongámosnos de
acuerdo- no sería incoherente ni lo más grave si no mediara
el hecho de que los mencionados ideólogos y agitadores
insisten en presentarse como pacíficos ciudadanos preocupados
por cualquier atentado de lesa humanidad.
2.- Se ha olvidado, en segundo lugar, que al amparo de aquella
estructura ideológico-homicida apareció en la Argentina el
fenómeno del terrorismo marxista, responsable de innúmeros
actos delictivos y sanguinarios, y causa eficiente de la
guerra revolucionaria, a la que toda Nación así agredida está
obligada a enfrentar, aún con el concurso de sus Fuerzas
Armadas. No fue un hecho aislado ni eventual ni azaroso
ocurrido en nuestro país; fue parte de una planificada y
cruenta operación extendida -sucesiva y simultáneamente- por
toda América y por otras regiones del mundo. La Argentina no
vivió una guerra civil. Fue agredida desde las usinas
internacionales del marxismo con el concurso de subversivos
vernáculos..
3.- Se ha olvidado, en tercer lugar, que el susodicho
terrorismo no fue sólo ni principalmente físico, sino psicológico,
político, económico y moral, buscando como blanco antes las
almas que las armas. El término subversión -hoy olvidado- da
una idea exacta, en recta semántica, de lo que aquella
planificada ofensiva comunista quería conseguir y consiguió.
El terrorismo resultó derrotado, pero la subversión campea
victoriosa, gobierna y justifica y legitima ahora a los
terroristas. Este triunfo subversivo -que está instalado en
todos los ámbitos, desde el universitario hasta el eclesiástico,
desde el periodístico hasta el gubernamental- fue
consecuencia directa de la imperdonable ceguera e ignorancia
doctrinal de las Fuerzas Armadas, a través de sus sucesivas
conducciones, partícipes todas de la cosmovisión liberal,
progresista y moderna de la política. Prefirieron proclamar
que los argentinos eran derechos y humanos -pagando tributo a
las categorías mentales del enemigo- cuando lo que correspondía
era saber definirse contrarrevolucionar ios. Prefirieron tener
por fin la democracia antes que la patria. La paradoja es que
los titulares de aquellos gobiernos militares, miopes y cómplices
del error no son enjuiciados ni castigados, como debieran
serlo, por causa de esta derrota contra la subversión, sino
en razón de su victoria contra el terrorismo.
4.- Se ha olvidado, en cuarto lugar, que tanto la subversión
como el terrorismo contaron con el apoyo explícito e
incondicional de las genéricamente llamadas agrupaciones
internacionales de solidaridad. Principalmente de la célula
Madres de Plaza de Mayo, cuyas integrantes -que manejan ahora
hasta el funcionamiento de una “universidad”, y que han
sido insensatamente promovidas, homenajeadas y hasta recibidas
en los ámbitos presidenciales- no dejan posibilidad alguna de
duda sobre sus propósitos a favor de la lucha armada..
Tampoco esto nos parece incoherente o lo más grave, sino el
hecho de que se preterida presentar a las Madres como modelos
de la defensa de la vida y de la libertad. Hay que decirlo de
una buena vez: Madres, Abuelas e Hijos son tres agrupaciones
terroristas que gozan de impunidad, y hasta cuentan en algunos
casos con subsidios estatales, llamados eufemísticamente
indemnizaciones. Si las cosas se hubieran hecho bien, si una
inteligencia cristiana hubiera comandado aquellas acciones bélicas,
y una voluntad auténticamente castrense las hubiera
consumado, no habrían existido desaparecidos sino
ajusticiados, como consecuencia de una límpida, pública y
responsable acción punitiva. Es posible, se dirá, que las
Madres de Plaza de Mayo hubieran existido igual sin
desaparecidos, pues su propósito institucional -quedó después
en claro- no era recuperarlos sino apoyarlos y encubrirlos,
desde la apelación a lo emocional hasta el uso de las armas.
Pero si quienes libraron la guerra justa contra la subversión
se hubieran abstenido de utilizar algunos de los mismos
procedimientos perversos del adversario, su triunfo moral
sobre ellos sería hoy apabullante e incuestionable.
5.-
Se ha olvidado, en quinto lugar, que los soldados argentinos
que combatieron en la ciudad o en los montes, bajo las formas
más o menos clásicas de la guerra o las atípicas que el
partisanismo impone, perdiendo por ello sus vidas o arriesgándose
a perderlas, merecen la gratitud y el aplauso, el trato
heroico y el reconocimiento de su valor. Ellos y sus familias
vivieron múltiples peripecias y situaciones de riesgo, hasta
que -muchos- cayeron en combate o quedaron gravemente
mutilados. Libraron el buen combate sin ensuciar sus uniformes
ni sus conductas. Sus nombres y los de las batallas en las que
actuaron no pueden ser suprimidos de la memoria nacional, como
vilmente viene sucediendo.
6.- Se ha olvidado, en sexto lugar, que no toda acción
represiva es inmoral, y que aún del hecho de una represión
ilícita no se sigue la inocencia de quienes la hayan
padecido. Ambas cosas sucedieron en nuestro país. Hubo una
represión del terrorismo perfectamente legítima y
encuadrable dentro de los cánones de la guerra justa. Y hubo
una represión -aconsejada por los eternos asesores de imagen
que continuamente proporciona el poder mundial para estas
ocasiones- que violó las normas éticas, siempre vigentes, aún
en tiempos de conflagración, desnaturalizando aquella
contienda y enlodando a quienes la ordenaban. Mas por enorme
que resulte el repudio a aquel modo torcido de reprimir el
accionar terrorista, ello no convierte en inocentes a todos
aquellos sobre los cuales se ejecutó, ni en torturadores a
todos aquellos militares que pelearon. Sin mengua de que hayan
podido resultar lesionados algunos inocentes, hubo culpables
reprimidos lícitamente y culpables reprimidos ilícitamente.
. Pero lo más penoso, es que hubo grandes culpables
protegidos. Después, y hasta hoy, ocuparían los cargos más
encumbrados del Estado. Muchos altos jefes de las FF.AA. deberían
responder por esta altísima traición a la patria.
7.- Se ha olvidado, en séptimo lugar, que no existió ninguna
dictadura militar ni ningún genocidio. Debió existir la
primera -posibilidad prevista en la vida política de una nación
y en las formas gubernamentales de emergencia en tiempos de
anarquía- como respuesta necesaria y oportuna a la situación
extraordinaria que se vivía entonces. Contrariamente, las
sucesivas cúpulas castrenses procesistas se declararon en pro
de “una democracia moderna, eficiente y estable”, y se
comportaron como una variante más del Régimen: la del
partido militar. Hasta que trasladaron mansamente el poder al
más conocido picapleitos del sanguinario jefe erpiano. La
imagen de Bignone entregando satisfecho el mando a Alfonsín,
defensor de Santucho, es el símbolo más elocuente de la
inexistencia de dictadura castrense alguna, y la prueba más
patética de la existencia de una connivencia oprobiosa entre
aquellas mencionadas cúpulas procesistas y los mandos
subversivos. Así como no hubo dictadura no hubo genocidio,
pues muertos por procedimientos lícitos o ilícitos, los
guerrilleros abatidos no fueron perseguidos por cuestiones
raciales o étnicas, sino por constituir un ejército invasor,
de raigambre internacionalista, durante una contienda iniciada
formalmente por ellos.. Todas las comparaciones que se hacen
entre el Proceso y el Nacionalsocialismo, resultan ridiculas,
falaces, desproporcionadas y carentes de sustento.. Tanto por
la falsificación que comporta de los hechos argentinos como
por la exageración de los hechos ocurridos en la Alemania del
Tercer Reich. La estúpida analogía no es más que
propaganda comunista para consumo de ignorantes y de mendaces.
8.- Se ha olvidado, en octavo lugar, que no hubo un terrorismo
de Estado sino una cobardía de Estado; del Estado Liberal
concretamente, incapaz de hacerse responsable -con nombres y
apellidos al pie de las sentencias- de las sanciones penales públicas
más drásticas, perfectamente aplicables en tiempos de guerra
contra un invasor externo con apoyos nativos. Pero más allá
de esta cobardía repudiable, no puede establecerse ninguna
simetría entre el Estado agredido que justamente se defiende
y preserva, y la acción disociadora de las células
guerrilleras, que pretendían constituirse en un Estado dentro
del Estado. Hubo acciones represivas del Estado Argentino
perfectamente plausibles, como la intervención militar en
Tucumán con el Operativo Independencia. Y otras medrosas e
indignas, según las cuales, la clandestinidad y la
“ofensiva por izquierda” eran preferibles a la reacción
diestra y nítida.
9.- Se ha olvidado, en noveno lugar, que no existieron campos
de concentración ni holocaustos de ninguna especie. En todo
caso, tan mal pudieron pasarla los guerrilleros detenidos como
los secuestrados en las cárceles del pueblo. Los casos de
Larrabure e Ibarzábal seguirán siendo terriblemente paradigmáticos
al respecto. La tortura es un procedimiento inmoral, aunque
quepan algunas distinciones casuísticas sobre la aplicación
de los castigos físicos. Mas no existe un determinismo que
convierte a todo militar en un torturador, sino una naturaleza
humana caída que puede degradar al hombre, cualquiera sea el
bando al que pertenezca. La dialéctica que hace del militar
un torturador y un secuestrador de criaturas y del guerrillero
una víctima mansa e indefensa, no resiste la menor
confrontación con la realidad y es parte constitutiva de una
nueva y grosera leyenda negra. Pero también debe decirse que
no toda medida de contención física de un delincuente es
tortura, ni lo es todo interrogatorio de un culpable, y que
resulta una hipocresía inadmisible escandalizarse por la
falta de un trato humano después de habérselo negado a
otros.
10.- Se ha olvidado, en décimo lugar, que no eran alegres
utopías las que movilizaban a los cuadros guerrilleros sino
un odio visible sostenido en una ideología intrínsecamente
perversa. No eran tampoco desprotegidos y desguarnecidos
corderos, a merced de una jauría desenfrenada de soldados,
sino tropas fríamente adiestradas y entrenadas para matar y
morir. Ninguna inocencia los caracterizaba. Ningún atenuante
los alcanza. Secuestraron y maltrataron a sus víctimas
horrorosamente; extorsionaron y se desempeñaron como
victimarios de su propio pueblo; practicaron el sadismo entre
sus mismos compañeros de lucha; tuvieron sus centros
clandestinos de detención; arrojaron a muchos jóvenes y
hasta adolescentes al combate, utilizando después sus muertes
como propaganda partidaria y como argumentos sentimentales
contra la represión. Y no se privaron de escudarse en sus
propios hijos para propiciar sus fugas o para cubrirse en las
refriegas, dejándolos abandonados en no pocas ocasiones. Esos
hijos por los que hoy se reclama fueron, en algunos casos,
abandonados por sus mismos padres, después de haberlos usado
como coartada, tal como surge con toda claridad de muchas de
las actuaciones judiciales respectivas. No todo hijo de
desaparecido fue arrancado de sus padres, adulterado en su
identidad y entregado en tenencia a una familia sustituta.
Muchos fueron abandonados por la pareja de guerrilleros que
eventualmente los tenía consigo o que los había engendrado.
Y fueron recogidos, adoptados y criados con las mejores
intenciones por abnegados ciudadanos o por solícitas familias
castrenses.
Queden señalados esquemáticamente estos olvidos. No son los
únicos sino los que conviene recordar en los duros momentos
actuales. Queden señalados, porque recordar es un deber, y
olvidar es una culpa. Queden señalados, porque sin la memoria
intacta y alerta no se puede marchar al combate.
http://www.tsunamipolitico.com/diez907.htm
Información se desprende de la declaración jurada de la pareja. Entre otros bienes tienen apartamentos, casas y locales comerciales
http://www.nacion.com
Buenos Aires. Reuters y GDA. La presidenta argentina, Cristina Fernández, y su esposo y exmandatario Néstor Kirchner multiplicaron su patrimonio en casi un 160% durante el 2008 a unos $12 millones, reportaron ayer diarios locales en base a su declaración jurada de bienes.
De acuerdo con los datos publicados, a lo largo de los seis años que llevan en el poder, la pareja Kirchner pasó de tener activos por unos $1,8 millones a los actuales $12 millones.
Con base en la idílica ciudad patagónica de El Calafate, el matrimonio más poderoso de Argentina administra 12 departamentos, seis casas, cuatro locales y seis terrenos; está asociado en cuatro empresas y tiene depósitos bancarios por más de $8,3 millones, publicó el diario La Nación .
Según La Nación , el salto interanual obedeció a la venta de 16 inmuebles -todos en la provincia sureña de Santa Cruz-, al aumento de sus saldos bancarios y a “la creación de dos nuevas empresas, Hotesur SA y Co Ma SA, con las que los Kirchner expandieron sus negocios hoteleros en El Calafate”.
La información proviene de la declaración jurada anual que realizan los funcionarios ante la Oficina Anticorrupción, que es de carácter público pero que debe solicitarse y tiene un tiempo de entrega de unas 72 horas. Igual fuente utilizó el periódico Crítica de la Argentina , para detallar que los bienes vendidos por “Los Pingüinos”, como se autoapodan por su origen patagónico, incluyeron un terreno de dos hectáreas adquirido a la municipalidad de El Calafate a $34.000 y luego comercializado por $1,64 millones.
De acuerdo con el reporte de La Nación , sus ingresos anuales en el 2008 sumaron $4,2 millones al tipo de cambio de 3,84 pesos por dólar.
La remuneración promedio anual de los asalariados del sector privado argentino fue de $566 por mes en el 2008.
Derrotados en las recientes elecciones legislativas de mitad de mandato, los Kirchner buscan recuperar su liderazgo cuando a Fernández aún le restan dos años y medio de mandato.
Si bien la pareja compone una sociedad política y conyugal desde la década de 1970, cuando se conocieron durante sus años universitarios, Kirchner, ahora diputado electo, es visto como el poder real en la presidencia ejercida por su esposa Cristina
AURORA
Alta en el cielo, un águila guerrera
audaz se eleva en vuelo triunfal;
azul un ala del color del cielo,
azul un ala del color del mar.
Así en la alta aurora irradial,
punta de flecha el áureo rostro imita,
y forma estela al purpurado cuello.
El ala es paño, el águila es bandera.
Es la bandera de la patria mía,
del sol nacida, que me ha dado Dios;
es la bandera de la patria mía,
del sol nacida, que me ha dado Dios;
es la bandera de la patria mía,
del sol nacida que me ha dado Dios.
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Por Dra. Nereida Brumat Decker
El pasado sábado 24 de mayo, víspera de la Fiesta Patria, se cegó la vida del que , quizás hubiera sido un ilustre ciudadano defensor de la Patria, la Justicia y, porque no? del Amor. En efecto, los operadores de la muerte capitaneados por la Municipalidad de Rosario, en manos de socialistas sin escrúpulos dispusieron y llevaron a cabo el aborto del que hubiera sido el primer hijo de Florencia L (el apellido lo reservo), ellos saben quién es la niña.
Estaban en cabildeos desde el pasado jueves, buscando un efector de salud ( o muerte) municipal en donde se pudiera llevar adelante el crimen del no nato. Intentaron en el HECA y, desistieron, se reunieron, por la tarde del jueves 22 de mayo en la mal llamada Maternidad Martín (hoy sería abortería) funcionarios municipales y médicos del lugar, para planear en detalle el silencioso homicidio.
Los que no tienen coraje de jugar el limpio juego de la vida, que tienen sus vidas ennegrecidas por negociados que afectan la salud y el bolsillo de la Ciudad y de la Provincia que les ha sido confiada, maquinan en el silencio hospitalario, cómo matar al más inocente de todos los hombres, al nasciturus, que ya no encuentra, ni siquiera en la indolente justicia provincial, una voz que con autoridad se alce para defender al que no llegó a tener voz.
Como abogada y Argentina, habitante de la Ciudad "Cuna de la Bandera", me avergüenzo de las opiniones que escuché en el ámbito de la Justicia, todos argumentos Pilatezcos (al estilo de Poncio). que a lo mejor, la menor era incapaz (claro que lo era por ser menor de 12 años) pero decían, puede ser idiota o demente..., que casi todas las Cortes de Justicia de las diversas Provincias del país habían emitido opinión favorable a la práctica de la matanza abortera (decían el aborto), que el aborto es un tema muy controvertido ... En fin todo lo que fuera suficiente como para no comprometerse. No olvidar que ahora los que digitan la Justicia a nivel Provincial son los que manejan la vida y la muerte en los efectores municipales; hombres sin Dios, sin conciencia y sin el más mínimo escrúpulo,. Verdaderamente hay que estar en la piel de los que se lavan las manos, temen por sus cargos, por su subsistencia, tienen familia y no pueden prescindir de su trabajo. No sé que pasaría con los mismos operadores judiciales si mañana se dictara una sentencia de muerte de un adulto, si se resistirían a defenderlo o eso sería menos controvertido.
Me queda, nos queda rogar a Dios por la pobre niña que fue víctima junto a su bebé del operativo de muerte, no sé que dirá cuando razone, ya madura, y recuerde que le arrancaron un hijo de sus entrañas.
Al parecer, la niña provendría de un hogar de menores y su abuelo, que hace las veces de tutor habría movido los hilos para que se consumara el crimen.(Para un tutor así, mejor es Drácula)
VOTO UNA VEZ MÁS POR LA VIDA, ME AVERGÜENZO Y RENIEGO DE LOS QUE APROVECHANDO LA (EN MALA HORA) OBTENIDA AUTORIDAD ANDAN POR LAS CALLES Y LOS PASILLOS DE LA CIUDAD Y SUS EFECTORES DE SALUD SEMBRANDO EL TERROR....
Yo, mujer, ciudadana, abogada y rosarina
Dra. Nereida Brumat Decker
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