LA MAYORIA DE LOS ERRORES DE LOS HOMBRES NO PROCEDEN DEL HECHO
QUE RAZONAN MAL PARTIENDO DE PRINCIPIOS VERDADEROS, SINO DE LA CIRCUNSTANCIA QUE RAZONAN BIEN PARTIENDO DE JUICIOS INEXACTOS O DE
PRINCIPIOS FALSOS.
SAINT BEAVE
MUCHOS HOMBRES, MUCHOS ENEMIGOS DE DIOS LEVANTAN ALTARES AL LAICISMO, A LA DEMOCRACIA Y A LA FALSA LIBERTAD Y LUEGO, SIN RENEGAR
DE ELLOS, HIPÓCRITAMENTE, ARMAN CADALSOS A SUS CONSECUENCIAS.
PADRE CASTELLANI
MUCHAS DISCUSIONES CAEN EN UN PUNTO MUERTO,
PORQUE SE HACEN ESPECULACIONES SOBRE LO QUE NO OCURRIÓ,
CUANDO EN REALIDAD IMPORTA CONOCER CÓMO FUERON LOS HECHOS.
ANÓNIMO
DIOS SE RÍE DE LOS REZOS QUE SE LE HACEN
PARA ESCAPAR A LAS DESGRACIAS PÚBLICAS,
CUANDO NADA SE HACE PARA OPONERSE A LOS ACTOS QUE ATRAEN ESOS CASTIGOS.
BOSSUET
En medio del lodo de la confusión humana, en medio de las crisis,
la naturaleza del patriota, varón de Dios,
no sólo se conserva y proteje
sino que se prepara para surgir con una fuerza sorprendente e impredecible,
y marca los primeros impulsos del guerrero, tendientes, instintivamente,
a defender a su Patria y a su Hogar,
sirviendo de ejemplo al débil, al egoísta y al traidor.
Las serpientes venenosas de la misma especie de siempre, saben esto.
Por lo tanto se incomodan y se alarman, pues conocen que los patriotas,
varones de Dios, en su despertar, formarán sus Legiones y Centurias,
y se unirán en Falange compacta, formando una Unidad coherente e indestructible.
Aquella Antorcha Eterna, que iluminó en otros tiempos a los héroes antiguos,
aún expande su Luz, en éstos tiempos de lucha desigual,
y en estas tierras benditas de nuestro sur americano.
SENGA
EL MEJOR MEDIO DE SER VENCIDO SIEMPRE, ES VIEJO COMO EL MUNDO.
CONSISTE EN NO QUERER IRRITAR AL ADVERSARIO, POR INJUSTO
O INFAME QUE SEA, PARA QUE NO NOS PEGUE MÁS
Y NOS DEJE VIVIR DE LÁSTIMA.
VEUILLOT
QUÉ ARGUMENTO EN EL MUNDO PUEDE CONVENCER AL HOMBRE
CAPAZ DE CREER ABSURDOS? Y QUIEN QUIERE ESTAR CONVENCIDO,
MERECE QUE SE LO REFUTE?
ANÓNIMO
LO QUE NO ES DISCUTIDO ( O DEFINIDO ), ES OLVIDADO.
HE AHÍ EL TRISTE DESTINO DE MUCHAS VERDADES.
ANÓNIMO
NUNCA TEMAS LA OPOSICIÓN.
RECUERDA QUE EL COMETA NO SE ELEVA CON EL VIENTO,
SINO CONTRA ÉL.
ANÓNIMO
Siglos atrás, los hombres tenían menos conocimientos y apego a la vida material,
pero en cambio sabían defender los Derechos de Dios y su propia alma,
de los peligros del mundo. Hoy el hombre domina ampliamente los conocimientos
materiales, los Derechos del Hombre lo exaltan hasta el absurdo, y atosigado
de placeres terrenales, deja que le absorban la vida del alma, al punto que no le queda
tiempo ni deseos para perfeccionarse moralmente y cumplir su destino trascendente.
NICOLÁS GALLARDO
Todo lo que una
persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber
trabajado para ello, pero sin recibirlo..
El
gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna
otra persona.
Cuando la mitad de
las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque
la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad
se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que
han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo...
...es el fin de
cualquier Nación.
“No se puede multiplicar la riqueza
dividiéndola”.
Dr. Adrian Rogers,
1931

Hijo de la Patria
Es oportuno revalorizar en toda su dimensión, la gigantesca figura noble, idealista y valiente de este dilecto hijo de la patria, que nació en los albores del año 1788 en San Antonio de los Llanos al sur de la Rioja, hijo de Don José Prudencio Quiroga y de Juana Rosa de Argañaraz y Vergara, y que en las horas decisivas y gloriosas de nuestra historia, lo tendrían como el principal protagonista determinante de la historia de la construcción de la patria.
Revolución de mayo de 1810
A partir de esa fecha nacen dos grandes partidos políticos, EL UNITARIO Y EL FEDERAL, y en honor a la verdad histórica debemos remitirnos a los valores que cada uno de ellos representaban, y debemos decir también que la historia OFICIAL, en una permanente amnesia se ha escrito con una total ausencia del sentido de justicia, olvidándose de mencionar los crímenes y torturas cometidos por el general unitario JOSE MARIA PAZ y sus lugartenientes, ARAOZ DE LAMADRID y otros contra tropas desarmadas, civiles y ancianos, entre las que se encontraban la madre de FACUNDO QUIROGA, que tuvo que sufrir toda clase de vejaciones, como asimismo sus hijos y mujer que tuvieron que pasar a CHILE, a parte del saqueo sufrido sobre sus propiedades.
Los Unitarios
Con sus valores extranjerizantes y aristocráticos se declararon contra la IGLESIA CATOLICA, RIVADAVIA al año y tres meses de gobierno impone su reforma eclesiástica que incluía la supresión de conventos, secularización de cementerios, disminución de los derechos y privilegios del clero entre otras cosas, y eran esencialmente oligárquicos representando lo ficticio y lo doctrinario a RIVADAVIA se lo conocía como el PADRE DE LA OLIGARQUIA que oprimía a las clases inferiores, a las que ignoraba por completo, Rivadavia fue elegido en el año 1815 para que viaje a Europa con la misión de buscarnos un rey, intentó traer a CARLOS IV que destronado por su hijo FERNADO VII, pasaba miserias en ROMA, RIVADAVIA, estaba asociado al capital inglés para la explotación minera, a su vez relacionado íntimamente con los hacendados de la provincia de Buenos Aires.
Los unitarios consideraban que lo esencial NO ERA TENER UNA NACIONALIDAD PROPIA, SINO SER CULTO Y CIVILIZADOS, y en base a esta forma de pensar se perdió la pro-vincia de TARIJA que se incorporó a Bolivia, y mas tarde se perdió La Banda Oriental... El General JOSE DE SAN MARTÍN en una carta que le escribió al chileno PALAZUELOS en el año 1847 dijo de RIVADAVIA lo siguiente: “seria cosa de no acabar si se enumerasen las locu-ras de aquel visionario y la admiración de un grupo numeroso de mis compatriotas creyendo im-provisar en Buenos Aires las civilización europea con solo los decretos que diariamente llenaba lo que se llamaba archivo oficial....”
Los Federales
El Brigadier General Juan Facundo Quiroga, es el ilustre defensor de la causa de los pueblos, y el caudillo que luchó por la causa federal llevando las banderas del FEDERALISMO AUTENTICO Y REVOLUCIONARIO hasta la cumbre más alta del estoicismo de sus nobles ideales, derramando su sangre generosa en los campos de batalla DEL TALA, RINCÓN DE VALLADARES, RODEO DE CHACON, LA TABLADA, ONCATIVO, LA CIUDADELA y en otros tantos episodios bélicos de nuestra independencia, luchando como un tigre, es por ello que el FEDERALISMO nació como un sentimiento y no como una doctrina porque el FEDERALISMO es el espíritu de la tierra por eso es democrático, el FEDERALISMO es PATRIA porque nos da sentido de realidad a nuestra idiosin-crasia y a nuestras raíces históricas.
La Rioja, 1820. Juan Facundo Quiroga y sus Montoneros
El tigre de los llanos es el auténtico patriarca de la federación, como capitán de las milicias interviene con su ejercito de gauchos en algunos conflictos locales, despertando la admiración y el respeto por sus hazañas y actos de heroísmo en defensa del suelo patrio.
Año 1825
Rivadavia envía al General Gregorio Aráoz de Lamadrid con un ejército para que presione a QUIROGA a que entregue las minas de oro y plata de Famatina que estaban bajo su custodia porque las mismas deberían ser entregadas para su explotación a un grupo de técnicos venidos de Inglaterra, conforme a un acuerdo que Rivadavia firmó en un viaje que realizó a Londres. La única respuesta que obtuvo por parte de QUIROGA fue: ¡prefiero morir frente a mis hombres o barrer al enemigo de la patria, y Rivadavia es el enemigo de la patria!. De esta forma se desató la guerra en contra de su voluntad, QUIROGA defendía la libertad de su provincia al defender la causa del FEDERALISMO en defensa de las fuentes de trabajo y de una Constitución Federal.
Año 1826
Facundo parte con sus montoneros hacia el norte para enfrentarse con Lamadrid. Que disponía de un gran ejército y estaba confiado de que su sola presencia harían intimidar al mejor de los valientes, pero se equivocó, se enfrentó al “Tigre de los Llanos”, al hombre que a los gritos decía Vencer o Morir”, y en la batalla del Tala cerca de Tucumán, los montoneros riojanos en un combate violento y lleno de actos de heroísmo, vencieron a las tropas unitarias, el propio Lamadrid quedó gravemente herido.
Año 1827
Rivadavia en su último intento por derrotar a QUIROGA, envía nuevamente a Lamadrid para que lo ataque, y en la batalla de Rincón, se produce un feroz enfrentamiento, donde las montoneras de Facundo vuelven a vencer, provocando de esta forma la destrucción del plan unitario y la caída y renuncia de Rivadavia.
Facundo y sus montoneros vuelven victoriosos a La Rioja, ha llegado a uno de sus grandes momentos nacionales, se ha convertido en el jefe virtual del partido federal, y su influencia es decisiva en todas las provincias.
Juan Manuel de Rosas, por ese entonces es todavía un oscuro estanciero bonaerense.
Año 1828
El 01 de Diciembre de 1828, asume el general unitario Juan Lavalle, y ordena el fusilamiento del coronel federal Don Manuel Dorrego, ocurrido el día 13 de Diciembre de 1828 a las 15:15 horas en Navarro provincia de Buenos Aires.
Facundo Quiroga en nombre de la causa federal le declaró la guerra.
Año 1829
Asume Juan Manuel de Rosas, que ha llegado al poder apoyado por todas las clases sociales y por una imperiosa necesidad de orden y paz.
Los restos del Coronel Manuel Dorrego fueron traídos desde Navarro al cementerio de la Recoleta, en donde Rosas lee una de las mas bellas oraciones fúnebres que pasó a la historia y dijo:
“.....Dorrego, victima ilustre de las disensiones civiles, descansa en paz! La Patria, el honor y la religión han sido satisfechos hoy, al tributarse estos ultimos honores en la memoria de quien ha sido sentenciado a morir en el silencio de las leyes, que la mancha más negra de la historia de los argentinos ha sido ya lavada por las lágrimas de un pueblo justo, agradecido y sensible”, y agrega: “Vuestra tumba rodeada en estos momentos de los representantes de la provincia, de la magistratura, de los venerables sacerdotes, de los guerreros de la independencia y de vuestros compatriotas dolientes, forma el monumento glorioso que el gobierno de Buenos Aires os ha consa-grado ante el mundo civilizado, monumento que advertirá hasta las últimas generaciones, que el pueblo porteño no ha sido cómplice en vuestro infortunio”.
Rosas lee sus postreras palabras “Allá ante el eterno árbitro del mundo donde la justicia domina, vuestras acciones han sido ya juzgadas, lo serán también las de vuestros jefes, y la inocencia y el crimen no serán confundi-dos...¡Descansa en paz entre los justos!“
Año 1830
El general unitario José Maria Paz, gobernaba Córdoba y disponía de un gran ejército, compuesto por los mejores soldados que habían combatido en la guerra contra el Brasil, envió sus tropas a derrocar a las autoridades de las provincias vecinas, llegando a dominar a nueve estados, y era eviden-te que su intención final era invadir la provincia de Buenos Aires.
Año 1831
Facundo Quiroga esta en Buenos Aires, y su genio previsor le decía que la causa del partido federal estaba en peligro, dado el poder militar que tenía Paz, por lo tanto le solicitó a Rosas le facilite una partida de los colorados del monte para presentar batalla, Rosas le negó este pedido ¿Sería tal vez para no dejar indefensa la ciudad? ¿ o tal vez por desconfianza, en la creencia de que Paz era imbatible?. Facundo insiste nuevamente, y Rosas accedió solamente darle trescientos forajidos sacados de las prisiones, sin disciplina ni espíritu militar, y con ellos se fue de Buenos Aires El Tigre De Los Llanos, montado en su fiel caballo moro a las provincias de cuyo, allá se iba el quijote gaucho que gritaba “NADA ME VENCERA”, atravesando los campos solitarios de La Pampa, exponiéndose al hambre y la sed, con el único fin, con el único afán, y con el único deseo ferviente de presentar batalla y vencer al ejercito de Paz. La misión que llevaba era recuperar todas las provincias en manos unitarias, la consigna ¡vencer todos o morir todos por la patria! ...
Año 1834
Facundo Quiroga finaliza su campaña con total éxito, el ejército de Paz fue derrotado ampliamente, conquistó nuevamente el dominio de Mendoza, San Juan, San Luis, Tucumán, La Rioja, y sus aliados Santiago del Estero y Córdoba, dueño de casi toda la República, había vuelto a Buenos Aires con un prestigio y un poder inmenso al solo efecto de plantearle a Rosas que el país estaba pacificado, y había llegado el momento de convocar a un congreso de todas las provincias para que impulsen la sanción de una Constitución federal para la Argentina, partiendo de la base de la unión de las provincias en un proyecto común, por el cual se establecería la forma republicana y federal de gobierno, que seria años más tarde la base de nuestra Constitución nacional.
Juan Manuel de Rosas tenía otra postura, dos días después de que Facundo Quiroga emprendiera el viaje hacia el norte en una misión encomendada por el gobierno de Buenos Aires para mediar en un conflicto entre Salta y Tucumán, Quiroga en el viaje recibe una carta en-viada por Rosas de fecha 20 de Diciembre de 1834, y que se constituye en uno de los docu-mentos mas importantes para la historia política del País, porque permite comprender con exactitud la posición de Rosas al respecto, y dice textualmente Rosas “que aun no era el momento oportuno para organizar el país bajo una constitución, y que hay que dejar al tiempo facilitar una evolución natural de los hechos.”
Facundo Quiroga llevaba esta carta bajo su chaqueta dentro de su camisa el día del crimen de Barranca Yaco, y apareció tiempo después manchado con la sangre del tigre riojano, y en buen estado de conservación.
Facundo Quiroga, fue un valiente guerrero y un demócrata por naturaleza, jamás en su espíritu existió el ánimo de perpetuarse en el poder, ni apoyar ninguna tiranía, incluso nunca tuvo cargos públicos porque rechazó todos los ofrecimientos que le habían formulado, su lucha siempre estuvo orientada contra los enemigos de la patria, a los cuales los venció a todos “en los campos de batalla y no desde un escritorio.”
El genio de Facundo Quiroga y no el de Rosas, fue el verdadero vencedor de la anarquía, si tenemos en cuenta que había partido de Buenos Aires tan solo con trescientos forajidos, atravesando desiertos y montañas, triunfando siempre y libertando provincias terminando con el gran ejército unitario y estableciendo la paz en la República ¡ Suya fue la gloria!...
Facundo Quiroga fue un idealista puro y estoico, era como el árbol que tiene raíz, y no como aquellos políticos histriones que son como los camalotes que flotan en el río –van donde la corriente los lleva- “esa es la diferencia entre un idealista valiente y un hipócrita.”
Barraca Yaco ¡Pasión y muerte!
16 de febrero de 1835. Mediodía con calor tormentoso.
El crimen cobarde brutal y traicionero se acaba de cometer, el responsable moral del crimen -si lo hubo - no aparecerá nunca, Juan Manuel de Rosas procesó y condenó a los autores materiales, Santos Pérez, sus lacayos y los Reynafe ¿había algún mandante superior? -los sospechosos son varios el enigma subsiste, indudablemente, en ese momento de la vida política del país, para Rosas el mejor Quiroga, era un Quiroga muerto, y muerto brutal y misteriosamente, cuando la noticia del crimen llegó a Buenos Aires, Rosas acepta ser gobernante y se hace conceder la suma del poder público y promete tremendas venganzas contra los unitarios.
Pero fuera del buen provecho que sacó de BARRANCA YACO, no hay ningún indicio serio de su culpabilidad. Entonces ¿Estanislao Lopez y su ministro Cullen que cuando se enteraron de la noticia de la muerte de Facundo hicieron un festejo? ¿Encarnación Escurra? ¿Entonces quien?....
Pero sea cual fuere el autor intelectual, se olvidó que el comandante Quiroga siempre decía: “A MI NADIE ME MATA,” y es cierto porque después del crimen traicionero de Barranca Yaco lo que nunca imaginaron sus asesinos intelectuales y materiales, es que Facundo no moriría, porque ese día trágico de nuestra historia, nace otro Facundo Quiroga. Nace el hombre inmortal que sobrevive en el alma y en los corazones de todos aquellos argentinos que no hayan sido castrados intelectual ni espiritualmente.-
por José Alberto Novau, investigador histórico revisionista



Bien. Eso es así, y no lleva miras de modificarse. Sobre todo, en un país sojuzgado política y culturalmente como la Argentina pos-malvinera. Cuanto más uno debe precaverse, sí se puede. Atento a lo cual nos limitaremos a mostrar un caso peraltado de distancia entre el hecho histórico y su uso político. Una seudo identidad de ribetes escandalosos.
Nos referimos a la difundida confusión entre Simón Bolívar y el bolivarismo de corte chavizta. Instrumentación irritante y demagógica de la figura del prócer venezolano con vistas a engañar a la plebe más inculta.
Sí sólo se tratara del fraude político caribeño nada nos movería a escribir una aclaración. Dado que el “socialismo del siglo XXI” es la obra de un zambo para consumo de mulatos, dejaríamos que los susodichos “bolivarianos” con su pan se lo comieran. “Zambos del carajo”, llamaba el Mariscal Antonio José Sucre a sujetos “crudos” de esta ralea (2), que, como tales, debían ser tratados. Y ni qué decir del desprecio que el eminente aristócrata mantuano sentía por esos individuos (3). Y no era para menos. La familia de Bolívar estaba “hondamente arraigada en las tradiciones españolas de los blancos ricos, aristocráticos y pudientes, seguros en su fe religiosa, en su lealtad monárquica, en sus títulos y privilegios, en sus indios y en sus esclavos negros (4).
Diferencias de clase, digamos.
Empero, como antes sucediera con la imagen del gran poeta cubano José Martí, en beneficio del “caballo” Castro, ahora se difunde esta otra estafa histórica por toda Sudamérica. Máxime que este embuste viene bien aceitado por los petrodólares (o “antonini-dólares”, si se prefiere) Luego, creemos que el público argentino merece una sucinta recreación genuina del ideario bolivariano. De su pensamiento político final, se entiende. No vaya a suceder que por imitación al Caribe, en cualquier momento, Horacio Verbitsky, Gregorio Levenson, Daniel Feierstein, José Nun, Silvia Gojman, Néstor Kohan, Abrasha Rotenberg, Daniel Filmus o Martín Granovsky nos erijan y prediquen un inédito sistema “sanmartiniano” para abusos kirchneristas. Mejor nos curamos en salud, antes que nos chapaleen nuestra historia. A ese menester, pues, pasamos.
1. Simón Bolívar
Vale la pena ocuparse del Libertador de la Gran Colombia. Por su grandeza ínsita y por el amplio desconocimiento que a su respecto se enseñorea en la Argentina. Quizás el único saber residual sea cierta prevención localista por aquel “Imperio de los Andes” (6) que quisiera fundar Bolívar, apoyada, a su vez, en la supuesta oposición con San Martín (producto de la ignorancia sobre lo realmente acontecido en la entrevista de Guayaquil) (7).
Recelo paralelo y equidistante al que actúa en Venezuela acerca del Libertador de la América Meridional. Bartolomé Mitre y Vicente Lecuna, exaltadores del liberalismo balcanizador, contribuyeron como pocos a asentar los respectivos resentimientos de campanario.
No este el lugar para disipar esos malentendidos seculares. Contentémonos con citar a San Martín cuando le expuso a Lafond de Lurcy, que Bolívar: “es el primer hombre que ha producido la revolución.., el hombre más eminente de la América del Sur... el alma grande de este hombre extraordinario11- ~-. Si en su pieza de Grand Bourg, Don José-aparte del estandarte de Pizarro y de su sable- sólo tenía el cuadrito de Bolívar, regalado por éste en Guayaquil, sería, como anota Benjamín Vicuña Mackenna, porque “admiraba su genio”. No era para menos. Nuestro héroe argentino, formado en la prudencial escuela clásica de Federico de Prusia, había verificado el talento inmenso del romántico y atrevido émulo de Napoleón Bonaparte; la misma osadía que lo llevó a librar en inferioridad de condiciones la decisiva batalla de Ayacucho en 1824, que aseguró la Independencia de América. Y, tal vez, confiaba que la intrepidez del caraqueño lo inclinara, en algún momento futuro, a desechar del todo los mitos revolucionarios liberales y tornara a la tradición, tal como San Martín le aconsejara en Guayaquil.
Pues, el giro copernicano se completó. El mismo mantuano, que en su alocada juventud se había declarado discípulo del democratismo roussoniano (9), había hecho su juramento liberal en el Monte Sacro romano, y se había afiliado a la Masonería, en su sazonada madurez rompió con todo eso, y con la ejemplar audacia que lo caracterizaba lo proclamó a los cuatro vientos. De ahí que quepa afirmar con Víctor Andrés Belaúnde, que hay “dos Bolívares, no sólo distintos, sino a veces opuestos” (10). Lo que no sabía Don Simón era que los historiadores liberales, que se adueñaron del pasado americano, negarían, ocultarían, desvirtuarían o soslayarían esa concreción final de su pensamiento político. Empero, han querido tapar el cielo con un harnero. Porque las constituciones, las cartas, los documentos están allí, a disposición de quien quiera hallarlos. Y se trata de un gran período bolivariano. Cual lo apunta Marius André:
“Nos hallamos en el período más noble y más patético de su existencia, el que más ha merecido la admiración y el reconocimiento del mundo civilizado, particularmente en América. Sin embargo, es precisamente cuando la mayor parte de sus panegiristas americanos hablan sin entusiasmos, si es que no lo escamotean. Tienden un velo vergonzoso sobre este Bolívar de 1808” (11).
De ahí que hasta un novelista tan tendencioso como lo es Gabriel García Márquez haya acertado a reproducirlos en su divulgado “El general en su laberinto” (12)
No es sólito que un hombre público de la magnitud de don Simón obre una transformación absoluta de su ideario, advierta los errores y se aplique a enmendarlos. Por tal singularidad, nos parece del todo conveniente dar cuenta de los aspectos doctrinarios más notables, acaecidos en el período que los historiadores liberales denominaron “La Dictadura” de Bolívar, desde 1828 a 1830, y que, por eso mismo, ocultan cuanto pueden- (13)
2. Bolívar y la democracia
En 1924 la editorial Araluce de Barcelona tradujo y publicó el libro de Marius André titulado “Bolívar y la Democracia”, donde se registran todos y cada uno de los documentos con los cuales don Simón condenó al liberalismo y la democracia. Allí están las cartas del último período -vgr., para citar solo una, la dirigida al Dr. Castillo del 1 de junio de 1829, en la que le expresa que “es imposible poder soportar los desdenes injuriosos de tantos liberales del mundo que prefieren los crímenes que trae consigo la anarquía al bienestar y el reposo”- (14). Por tal motivo, el propio gran historiador francés, dedicó otro de sus libros a Bolívar, “víctima de la barbarie democrática”- (15). Pues, resulta que desde entonces nunca, que sepamos, se ha reeditado dicha obra principal ni en España ni en América. ¿Por qué...? Quien no crea en la conspiración del silencio tendrá que ofrecer alguna otra explicación del fenómeno.
Claro que no es este el lugar para reproducir dichos textos; pero la trascripción de alguno nos dará una pista suficiente para conocer el pensamiento político final del Libertador venezolano. Así:
“No hay buena fe en América, ni entre los hombres ni entre las naciones. Los tratados son papeles; las constituciones, libros; las elecciones, combates; la libertad, anarquía, y la vida un tormento” (Simón Bolívar, “Mirada a la América”, 1829)
“El Libertador está de acuerdo con estas ideas (monárquicas). Dice que el espectáculo de la América española debe haber convencido al mundo entero que la República no era más que una anarquía” (delegado francés Bresson, 6.6.1829).
Juan García del Río, “ya desde sus tiempos peruanos había sido preconizador máximo de la monarquía al lado de San Martín como luego al de Bolívar, y era autor de las famosas “Meditaciones”, que tanto gustaban a Bolívar, y que no eran sino folletos monárquicos” (16).
“Los jóvenes demagogos van a imitar la conducta sanguinaria de los godos o de los jacobinos para hacerse temer y seguir por la canalla.. .Esto es único en los anales de los crímenes, y lo que es peor, irremediable”.
“Los códigos fabricados por dulces visionarios que, imaginando repúblicas etéreas, han querido elevarse a la perfección política presuponiendo la perfectibilidad del género humano”.
“La libertad indefinida y la democracia absoluta son escollos contra los que se han estrellado todas las Repúblicas”
“Nunca ha de olvidarse que la excelencia de un gobierno no consiste en su teoría sino en que sea apropiado a la naturaleza y al carácter de la nación para la cual está instituido”.
“No hay que dejar todo al azar y a la ventura de las elecciones: el pueblo se engaña más fácilmente que la naturaleza perfeccionada por la educación
“Los gritos del género humano en los campos de batalla y en las asambleas tumultuosas, son testimonios elevados al cielo contra los legisladores desconsiderados que se figuran que puede hacerse impunemente ensayos de constituciones quiméricas”.
“El gobierno democrático absoluto es tan tiránico como el despotismo”.
“La nación más instruida del universo antiguo y moderno (Francia) no ha podido resistir a la violencia de las tempestades inherentes a las teorías puras. Si la Francia europea, siempre soberana e independiente, no ha podido soportar el peso de una libertad ilimitada ¿cómo sería dado a Colombia realizar el delirio de Robespierre y Marat? ¿Se puede siquiera soñar semejante sonambulismo político? Legisladores: ¡guardaos mucho de ser comparados por el juicio inexorable de la posteridad a los monstruos de Francia!” (17).
“Los demagogos no quieren monarquías ni vitalicios, menos aun aristocracia; ¿por qué no se ahogan de una vez en el estrepitoso y alegre océano de la anarquía. Esto es bien popular, y por lo mismo debe ser lo mejor, porque según mi máxima, el soberano debe ser infalible?”.
“Los pueblos- me dijo- están cansados, no quieren más que paz y orden, porque amigo mío, pensar que las ideas liberales están generalizadas es un error, hay muchos hombres de juicio que no están por el sistema representativo, porque están persuadidos de que es inadaptable a estos países.. .aquí los hombres están acostumbrados al sistema español (monárquico), y no hay poder bastante fuerte para contrariar unos hábitos que están arraigados en el corazón” (a Vallarino) (18).
“¡Ay, amigo mío!, estoy desilusionado con tantas Constituciones: es cosa que está hoy a la moda, pero su fracaso se acentúa de día en día” ( al Dr. Vergara, 31.8.1829) (19)
“Yo pienso que mejor sería para la América adoptar el Corán que el Gobierno de los Estados Unidos” ( carta a O’Leary, 13.8.1829) (20).
¿ Conclusión?... La que coloca Marius André:
“La evolución está acabada, completa, perfecta. Bolívar abre desmesuradamente los ojos ante la terrible lección de los hechos; maldice los principios y los sofismas que
arruinan los pueblos, hacen correr mares de sangre y harán que sigan corriendo. Empuñada de nuevo la dictadura, en un momento de energía, el Libertador va a tratar de salvar la República colombiana; pero aplicando los principios de una implacable reacción” (21).
“El sabe- completa Belaúnde- que el democratismo, como diría Maritain, hace imposible toda obra de continuidad”- (22)
Si eso es así, ¿qué parentesco puede haber entre el monarquismo tradicionalista en que concluyó el pensamiento de Bolívar y la demagogia populista de Chávez y los seudo-bolivarianos...?
3. Bolívar y la Religión
“Bolívar busca el apoyo del clero y de la masa de la población en que se conservan vivos los sentimientos católicos. Su política es francamente favorable a la Iglesia. Promete proteger la religión del Estado; da un puesto en el Consejo al arzobispo de Bogotá y expide diversos decretos a favor del reclutamiento religioso en atención de revivir las misiones decaídas. Una doble razón llevaba a Bolívar a seguir una nueva política religiosa. Es evidente que la experiencia de tantos años lo debió llevar al convencimiento de que la religión constituía la base más sólida, no sólo de la moral social, sino del orden y de la estabilidad política. Al final de su vida debió convencerse de la inhabilidad del Estado para mantener una alta y viva moralidad, sin la cual la vida política es imposible”- (23)
Bastaría con leer el siguiente párrafo del último mensaje al Congreso ( del 24.1.1830) para saber a que atenernos en esta materia. Dice así:
“Permitiréis que mi último acto sea recomendaros que protejáis la religión santa que profesamos, fuente profusa de las bendiciones del cielo”- (24)
Empero, algunas disposiciones particulares también glosaremos.
Por ejemplo, su posición frente a la Masonería.
Según afirma Peru de la Croix, en los “Diarios de Bucaramanga”, Bolívar en su mocedad parisién se había interesado por estas asociaciones secretas; pero, ese conocimiento, “le había bastado para juzgar lo ridículo de aquella asociación”, afirmando que en las logias había encontrado “bastantes fanáticos, muchos embusteros y tontos burlados”, y que los políticos “ y los intrigantes suelen sacar partido de aquella Sociedad Secreta”.
Al jefe de los liberales colombianos Francisco de Paula Santander, al escribirle el 21 de octubre de 1825, le anunciaba:
“Malditos sean los masones y los tales filósofos charlatanes... serán tratados como es justo”.
Justicia, precisamente, les hizo con el dictado del Decreto del 25 de setiembre de 1828, que decía:
“Habiendo acreditado la experiencia, tanto en Colombia como en otras naciones, que las sociedades secretas sirven especialmente para preparar los trastornos públicos, turbando la tranquilidad pública y el orden establecido; que ocultando ellas todas sus operaciones que el velo del misterio hace presumir fundadamente que no son buenas, ni útiles a la sociedad, y por lo mismo excitan sospechas y alarman a todos aquellos que ignoran los objetos de que se ocupan; oído el dictamen del Consejo de Ministros,
DECRETO
Articulo 1.-. Se prohíben en Colombia todas las sociedades, o confraternidades secretas, sea cual fuere la denominación de cada una.
Artículo 2.-. Los Gobernadores de las provincias, por si y por medio de los Jefes de Policía de los Cantones, disolverán e impedirán las reuniones de las sociedad secretas, averiguando cuidadosamente sí existen algunas en sus respectivas provincias.
Artículo 3.- Cualquiera que diere o arrendare su casa o local para una sociedad secreta incurrirá en la multa de 200 pesos y cada uno de los que concurran, en la de 100 pesos por la primera y segunda vez; por la tercera y demás será doble la multa; los que no pudieren satisfacer la multa sufrirán por la primera y segunda vez dos meses de prisión, y por la tercera y demás será el doble de pena.
Artículo 4.- Los Gobernadores y Jefes de Policía aplicarán la pena a los contraventores haciéndolo breve y sumariamente, sin que ninguno pueda alegar fuero en contrario...
Dado en Bogota, a 8 de noviembre de 1828.- Simón Bolívar”- (25)
En pleno siglo de auge liberal, con control masónico de casi todos los gobiernos, el Libertador Septentrional dio este ejemplo magnífico de cómo tratar a la Orden anticristiana. En suma, que: “Bajo su mando, la francmasonería no desempeñó ningún papel en Colombia, ni en Venezuela” (26). Cumplía así la promesa de su proclama del 31 de agosto de 1828:
“¡Colombianos! Me obligo a obedecer vuestros legítimos deseos: protegeré vuestra sagrada religión como la fe de todos los colombianos y el código de los buenos” (27)
Asimismo, contribuyó al establecimiento de relaciones entre la Gran Colombia y la Santa Sede, y restauró la jerarquía eclesiástica en las cinco repúblicas que fundó. Actos que respondían a sus íntimas convicciones, como lo expresó en esta carta:
“Tomo el mayor interés por el restablecimiento de la religión y de las órdenes monásticas que tanto contribuyen a la civilización de este país y, lo que es más, que trabajan incesantemente en impedir la propagación de los principios que nos están destruyendo y que al fin logran no sólo destruir la religión, sino los vivientes, como sucedió en la revolución de Francia... sin la conciencia de la religión, la moral carece de base” (28).
A su instancia, el Congreso de Venezuela decretó que la Religión Católica sería “la exclusiva y dominante del Estado”- (29)
En síntesis: Bolívar une la religiosidad con el antidemocratismo. Por consiguiente, le escribe a Rafael Arbolado, el 29 de julio de 1828:
“La religión es el gran entusiasmo que yo quiero reanimar para utilizarlo contra todas las pasiones de la demagogia (30)
Los chaviztas, alumnos del castrismo, que se han especializado en atacar a la Iglesia de todas las formas posibles, pueden hacer suya una divisa contradictoria con la de Bolívar, o sea: Demagogia contra Religión.
5. Bolívar y la educación
El 12 de marzo de 1828 Bolívar prohíbe en las universidades de Colombia los tratados de Jeremías Bentham, por ser “opuestos a la religión del pueblo”. Y en concordancia con ello, dicta su extraordinario decreto del 20 de octubre de 1828, sobre el régimen educativo universitario, comentado por su secretario José Manuel Restrepo. Dice éste que Bolívar, “meditando filosóficamente el plan de estudios, ha creído hallar el origen del mal en las ciencias políticas que se han enseñado a los estudiantes, al principiar su carrera de facultad mayor”. Atribuía el mal a la difusión de autores como Bentham, cuyas obras contienen máximas “contrarias a la religión, a la moralidad y a la tranquilidad de los pueblos.. .Hay que añadir a todo esto, que mientras se daba a beber a grandes tragos el veneno destructor de toda religión y moral, que es lo que pretenden sus autores, no se cuidaba de proporcionar a esos jóvenes los verdaderos principios de una y otra, con los cuales hubieran podido a los ataques de máximas impías e irreligiosas que se extendían por doquier”.
Tras estos considerandos, llegaba la parte resolutiva que, siempre conforme al comentario del secretario presidencial, establecía:
“Con el fin de evitar estos escollos, el Libertador-Presidente, de acuerdo con su Consejo de Ministros, y visto el informe de la Universidad Central de Bogotá, ha resuelto introducir los cambios siguientes en el plan de estudios:
1. Que se aplique toda diligencia posible para el restablecimiento del latín, necesario a la vez para el conocimiento de la religión y de las bellas letras...
2. Que se procure que los estudiantes de filosofía dediquen la mayor parte del segundo año al estudio de la moral y del derecho natural...
3. Que queden en suspenso y sin ejercicio las clases de: principios de legislación universal, derecho público político, de constitución y de ciencia administrativa.
4. Que se dedique cuatro años al estudio de derecho civil romano, derecho nacional y jurisprudencia canónica.
5. Que todos los jóvenes estén obligados a asistir a un curso sobre los fundamentos y apología de la religión católica, romana, de su historia y de la eclesiástica, lo que formará parte esencial de sus cursos en facultad mayor, y durará esta enseñanza uno o dos años... procurando que sea el tiempo bastante para que los cursantes se radiquen en los principios de nuestra santa religión, y puedan así rebatir, por una parte, los sofismas de los impíos, y, por otra, resistir a los estímulos de sus pasiones”. (31)
¿ Qué tal...? Ese es el estilo que se gastaba el Libertador de la Gran Colombia. Que no ha tenido muchos émulos ni en la parte septentrional ni en la meridional de Sudamérica. Y menos que menos con los tiranuelos jacobinos, impíos e ignaros que ahora predominan. Al presente, como diría don Simón, soportamos “el yugo de los parlanchines intrigantes”, que, porque disponen del petróleo de Maracaibo se sienten autorizados para atacar todas las instituciones políticas, culturales y religiosas de nuestro hemisferio, al tiempo que adquieren conciencias de alquiler por unos pocos dólares. ¡Loros charlatanes! Si quisieran ser “bolivarianos” de verdad, más que usar y abusar del cuadro con la imagen del Libertador, deberían empezar por estudiar algo de su gran pensamiento político final. Como hasta aquí nada han hecho en ese orden, es de higiene mental separar radicalmente a Bolívar de estos "bolivarianos", y darlo a conocer. En eso estamos.
(1) es un apellido o un apodo
(2) Arenga antes de la batalla de Ayacucho, en: Ramos, Jorge Abelardo, Historia de la Nación Latinoamericana, Bs. As., A. Peña Lillo, 1968, p. 210, nota 1.
Su padre, Don Juan Vicente de Bolívar, era marqués y vizconde. Al contrario de los arribistas mestizos como Francisco de Miranda, Simón Bolívar renunció al uso de la partícula “de” y a sus títulos, “no por espíritu democrático, precisamente- apunta Rufino Blanco Forribona-, sino todo lo contrario: por orgullo patricio”: Mocedades de Bolívar. El héroe antes del heroísmo, Bs. As., Interamericana, 1942, p.41.
(4) Madariaga, Salvador de, Bolívar, Bs. As., Sudamericana, 1959, t0 1, p. 68.
(5) Es de público y notorio que Hugo Chávez ha remitido a sus seguidores suficientes cantidades de dinero como para ganar las respectivas elecciones presidenciales. Así lo hizo en Nicaragua, en Ecuador, en Bolivia, en Paraguay. En México lo intentó apoyando la candidatura de López Obrador, pero fracasó. Ahí fue detectada como correo financiero la comunista chilena Marta Hanecker, viuda del extinto jefe del “Departamento América”, dependiente del Comité Central del Partido Comunista Cubano, Manuel Piñero Losada, alias “Barbarroja”. Todo indica que la Hanecker, ella misma espía famosa, ha sido transferida de Cuba a Venezuela.
(6) Villanueva, Carlos A., La monarquía en América. El Imperio de los Andes, París, Librería Paul Ollendorf, 1913.
(7)En la “Memoria” de José Gabriel Pérez, secretario de Bolívar, se expresa que el Protector San Martín sostuvo que el gobierno del Perú “no debía ser demócrata”, y Bolívar en la carta a Santander, del 29.7.1822, le comunica que San Martín “no quiere la democracia”; en: Lecuna, Vicente, Cartas del Libertador, t0 III, p. 58. San Martín, acota José Gil Fortoul, “abogaba por el establecimiento de monarquías”, mientras que Bolívar, “sin rechazar en principio la idea, opinaba por un presidente vitalicio que tuviese las prerrogativas de un monarca inglés”: Historia Constitucional de Venezuela, Berlín, Heyman, 1907, t0 1, p. 339. Las diferencias, según Pérez Amuchástegui, no eran muy grandes.
(8) Barcia Trelles, Augusto, San Martín en Europa, Bs. As., López y Etchegoyen, 1948, pp. 283, 284.
(9) Mal aconsejado por su preceptor utopista Simón Rodríguez, el joven Bolívar leyó a Montesquieu, Voltaire y Rousseau. Sobre todo, en “las obras filosóficas del “ciudadano de Ginebra” vio de nuevo las teorías preferidas de su maestro”. Juan Jacobo Rousseau se convirtió así en su “lectura favorita”. Por cierto que el “influjo de Rousseau sobre la juventud que llevó a cabo la influencia sudamericana fue tan efectivo y duradero como el que ejerció sobre los hombres de la Revolución francesa… Nunca se dirá lo bastante hasta qué punto ha tenido consecuencias sobre la formación del mundo moderno el “fenómeno histórico” que fue Rousseau”: Mancini, Jules, Bolívar y la emancipación de las colonias españolas desde los orígenes hasta 1815, París-México, Librería de la viuda de C. Bouret, 1914, pp. 130, 151, 116, 117.
(10) Belaúnde, Víctor Andrés, Bolívar y el pensamiento político de la revolución hispanoamericana, Madrid, Cultura Hispánica, 1959, p. 139.
(11) André, Marius, Bolívar y la democracia, Barcelona, Araluce, 1924, p. 258.
(12) García Márquez, Gabriel, El general en su laberinto, Bs. As., Sudamericana, 1989. Obra no muy recomendable porque el autor introduce, innecesariamente, escenas pornográficas que afean el dramático final.
(13) André, Marius, El fin del Imperio Español en América, (Santander), Cultura Española, 1939, p. 159: “Los escritores americanos entusiastas de Bolívar, tienden un púdico velo sobre este período”. Nota 1: “¡Suprimen, entre otras cosas, la parte del testamento de Bolívar, que es una profesión de fe católica!”
(14) André, Marius, “Bolívar, etc.”, cit., p. 278.
(15) André, Marius, “El fin, etc.”, cit., p. 5. Tampoco se ha reeditado.
(16) Madariaga, Salvador de, op. cit., t0 II, pp. 456, 516.
(17) Madariaga, Salvador de, op. cit., t0 1, p. 519;
Bainville, Jacques, Los Dictadores. Síntesis histórica y biográfica, Bs. As., Juventud Argentina, 1938, pp. 127-128; Villanueva, Carlos A., op. cit., pp. 165-266.
(18) Madariaga, Salvador de, op. cit., t0 II, pp. 448, 522.
(19) André, Marius, “Bolívar, etc.”, cit., p. 279.
(20) Belaúnde, Víctor Andrés, op. cit., p. 384.
(21) André, Marius, “Bolívar, etc.”, cít., p. 255.
(22) Belaúnde, Víctor Andrés, op. cit., p. 23.
(23) Belaúnde, Víctor Andrés, op. cit., pp. 374-375.
(24) Madariaga, Salvador de, op. cit., t0 II, p. 481. Agrega:
“El Bolívar que antaño iluminaba sus saturninas ambiciones con la luz abstracta de los cielos de Rousseau..., preconizaba en 1830 “la religión santa que profesamos como la salvación de Colombia”
(25) Nectario M., H., Ideas y sentimientos religiosos del Libertador Simón Bolívar, 2~. ed., Madrid, 1978, pp. 30-31. 26 André, Marius, “Bolívar, etc.”, cit., p. 269.
(27) Nectario M., E., op. cít., p. 8.Libertador Simón Bolívar, 2~. ed., Madrid, 1978, pp. 30-31.
(26) André, Marius, “Bolívar, etc.”, cít., p. 269.
(27) Nectario M., H., op. cit., p. 8.
(28) Nectario M., H., op. cít., p. 21.
(29) El 28 de setiembre de 1827, ante una congregación de obispos, les había expresado: “ Los descendientes del trono de San Pedro han sido siempre nuestros padres.. .La unión del incensario con la espada de la ley es el arca verdadera de la alianza”. Y el 7 de noviembre de 1828 le escribe al Papa León XII, asentando: “Vuestra Santidad puede contar con nuestro propósito decidido de sostener el catolicismo en esta República”: André, Marius, “Bolívar, etc.”, cit., pp. 271, 272.
(30) André, Marius, “Bolívar, etc.”, cit., p. 262.
(31) André, Marius, “Bolívar, etc.”, cit., pp. 269-271; Nectario M., H., op. cit., pp. 24-25. Hemos coordinado ambos textos.