Martes, 02 de febrero de 2010

100 Millonesde Muertos alrededor del Mundo

Lasrevelaciones del Libro Negro del Comunismo

En 1998, se presento en la Mutualité de Paris, el"Libro negro del Comunismo" escrito por un grupo numeroso dehistoriadores de izquierdas, 11 en total.
Se presento con motivo del 80 aniversario de la revolución de octubre es elresumen de los "crímenes, terror y represión, de la ideología mas funestadel siglo". Escrito por Stéphane Courtois, Jean Louis Panné, Rémi Kauffer,Pierre Rigoulot, ... entre otros.

Habría que juzgar a losverdugos!!

Ya qué, entre 1917-1977, 80años en los que el mundo ha vivido, la dominación Universal anunciada porLenin, que cínicamente escribió:"Sí para llegar a nuestros fines, debemoseliminar el 80 % de la población, no vacilaremos, un solo instante."

Hemos vivido las consecuencias, de este elocuentemensaje.

Los autores de este libro demuestran, con los datos en lamano, que el número de muertos causados directamente por el comunismo en todoel mundo supera los cien millones de víctimas. A partir de ahí, las preguntasson inevitables: si el comunismo ha demostrado ser la doctrina política máscriminal de la historia, ¿por qué nadie reclama un juicio para el comunismo?¿Por qué el comunismo sigue gozando de cierta presentabilidad social? Al fondoes fácil descubrir prejuicios y tabúes. La realidad, sin embargo, esincontrovertible.
"Le Livre Noir du Comunismo" es un estudio de tamaño considerable-846 páginas- en las que han colaborado varios autores y que está destinado aconvertirse en obra de consulta obligatoria para todos aquellos que quieranprofundizar en el fenómeno más trascendental del siglo XX: el comunismo. Latraducción española ha corrido a cargo de un equipo dirigido por Cesar Vidal.Desde la aparición del clásico sobre el tema, la obra de Robert Conquest Elgran Terror, nunca se había publicado un libro tan rico en datos como El LibroNegro del Comunismo.

PROCESOINTERNACIONAL DE LOS CRIMENES CONTRA LA HUMANIDAD A LOS REGIMENES COMUNISTAS.


Con motivo del 80 aniversario de la Revolución de Octubre, se celebro en el Palaciode la Mutualitéde París el día 9 de Noviembre de 1997, un Proceso Internacional, ante un Forode 3000 asistentes y una Presidencia formada por supervivientes y testigos delos Gulags de Europa y Asia, supervivientes de los campos de Laos, Vietnam yotros países de la antigua Indochina francesa.

La encarnación moderna del mito de la igualdad entre loshombres y la promesa paradisíaca de un mundo mejor, en el movimiento de masascomunista y su apoyo ideológico, el marxismo, han terminado en todas las partesdel mundo, donde han estado presentes con el horror, la exterminación y lamuerte generalizada que en menos de un siglo ha costado 100 millones de sereshumanos.

El mayor crimen contra la humanidad, que se conoce en lahistoria. Un crimen cometido no para exterminar a las razas impuras, sino a las"clases sociales" consideradas "reaccionarias", acusadas deser un obstáculo para la construcción del "mito de una sociedad sin clases"

Una masacre que no es, como pretenden todos esos queintentan justificar y excusar el hecho, como un accidente en la historia delcomunismo, sino más bien la ejecución sistemática e ineludible de la aplicacióntotal de las tesis de Marx.

Sustituyendo a la moral y a la ética, por la eficacia dela acción y negando la realidad del mundo, transformándolo en un mundoabstracto a reconstruir, reduciendo al hombre a una sola dimensión material yeconómica convirtiéndolo en una masa en contra de la persona, como ser portadorde valores eternos.

El marxismo contiene el germen y todos los ingredientesdel terror y del holocausto. Hay que denunciarle por lo que es: un monstruocriminal.


LAS CIFRAS DEL TERROR


El Libro Negro es una compilación de colaboraciones de diversos especialistas.El director de la revista Comunismo, Stephane Coutois, estudioso del sistemamarxista-leninista, es el autor del primer trabajo, breve pero enjundiosoestudio a guisa de presentación de la obra. Se titula "Los Crímenes delComunismo" y, entre otras cosas, ofrece esta relación del número devíctimas causadas por los sistemas y partidos comunistas en todo el mundo:

PAIS OREGION - MILLONES DE MUERTOS

Unión Soviética 20
China 65
Corea del Norte 2
Camboya 2
África 1.7
Afganistán 1.5
Vietnam 1
Europa del Este 1
Ibero América 0.150
Movimiento comunista internacional y partidos comunistas en la oposición 10


Aunque en el libro se ofrecen diversas "contabilidades", el total devíctimas del comunismo supera el número de 100 millones de muertos. Enproporción con el número de habitantes, la mayor cifra corresponde a Camboya,donde Pol Pot exterminó a un tercio de la población.
A estas cifras, Coutoirs suma lo que califica acertadamente como "crímenescontra la cultura". Stalin hizo demoler centenares de iglesias. Ceaucescudestruyó el corazón histórico de Bucarest para levantar nuevos edificios ytrazar perspectivas megalomaníacas. Pol Pot hizo desmontar piedra a piedra lacatedral de Phnom Penh y abandonó a la jungla los templos de Angkor. Durante larevolución cultural maoísta, fueron destrozados o quemados por los guardiasrojos.
¿Cómo ha sido posible que los mayores genocidios de la historia no hayanmerecido no ya un nuevo Nuremberg, sino, simplemente, la condena del mundoentero? Para Courtois, la impunidad de los crímenes del comunismo "no sólofue posible por la fuerza de la Internacional Comunistay de los partidos comunistas locales", sino también por el silenciocómplice de muchos: "entre los años cincuenta y setenta, cientos de milesde hombres han incensado al gran timonel de la revolución China, por ejemplo,como antes ocurrió con Lenin y después con Stalin.
El autor señala que los métodos puestos en marcha por Lenin respecto al terror-no olvidemos que Djerzinsky crea la CHEKA a los dos meses escasos del golpe de octubre, y que elgulag es creación leninista, luego perfeccionados por Stalin y sus émulos. Perodespués de 1945, la designación del nazismo vencido como "malabsoluto" hizo que "la victoriosa Unión Soviética" y elcomunismo basculasen casi mecánicamente en el campo del bien" Por otraparte, insiste Courtois, "sus símbolos (bandera roja, la Internacional, puñolevantado) resurgen detrás de cada movimiento social de envergadura. El ChéGuevara vuelve a estar de moda".


EL CASO SOVIÉTICO


Después de tan sustancioso prefacio, Nicolás Werth, profesor de historiadedicado al estudio de la URSS,titula la primera parte de la obra: "Un Estado contra su pueblo". Enella analiza las violencias, las represiones y el terror en la Unión Soviética.La tragedia sufrida por el pueblo ruso desde la implantación del terror rojohasta la salida del estalinismo queda descrita con rigor y minuciosidad. Elanálisis del terror desde el establecimiento de la CHEKA -que posteriormentesería la GPU, la OGPU, el NKVD, la KGB…está muy pormenorizado. Elautor lo señala como un terror no ciego y brutal, sino científica y fríamenteaplicado. Nada de pasiones; habrá "excesos de celo", pero el terrorserá organizado. Y dirigido no sólo contra los combatientes del campo enemigo, sinocontra los "enemigos del pueblo". Concepto tan amplio que permitiráexterminar a cualquier opositor. El objetivo no es exterminar sólo al enemigocombatiente, sino a la entera clase social a la que pertenece. Así, en lasinstrucciones a los chekistas se les dirá que no deben plantearse si eldetenido es culpable o inocente, sino cual es su clase social.
Por otra parte, este concepto de "enemigo de clase" será elástico, yen él también se incluirá a los trabajadores que osan discrepar del podersoviético y se defienden con el arma de la huelga: entre el 12 y el 14 de marzode 1919, vencida ya la resistencia de los " Guardias Blancos", seejecutará a unos dos mil obreros de Astraján -cerca de la desembocadura delVolga- que estaban en huelga. Para que el escarmiento sea mayor, se embarca alos huelguistas junto a prisioneros blancos, se les cuelga una piedra al cuelloy se les arroja al Volga. Un procedimiento que tiene antecedentes en la Revolución francesa, enla represión de La Vendée. También serán comunes las represiones contra losmineros y los marinos, como los de Kronstadt.
Werth especifica con claridad y amplitud los métodos de la represión, sudureza, su acentuación con la guerra civil, la utilización del hambre como armapolítica, métodos que Stalin perfeccionaría a mayor escala en los años treinta.Así se procede -señala el autor- a la "masiva confiscación de lascartillas de racionamiento, pues una de las armas mas eficaces del poderbolchevique será el arma del hambre". Este capítulo del hambre programada requieremayor comentario. Ya antes de la revolución, Lenin había afirmado la necesidadde "destruir la economía campesina y provocar el hambre", pues estonos acercará a nuestra meta socialista. El hambre destruye no solamente la feen el Zar, sino también la fe en Dios". En 1922 declarará que el hambreera beneficiosa porque "golpea mortalmente la cabeza del enemigo",que era entonces la Iglesia Ortodoxa. Las crisis de las cosechas de 1927 y 1928permitieron a Stalin abrirse camino hacia el poder absoluto e imponer lacolectivización agraria forzosa. El hambre planificada en Ucrania entre 1932 y1933 causará nada menos que seis millones de muertos.
Los campos de concentración datan de fecha tan temprana como 1922. Seestablecen en el archipiélago de las Solovki, cinco islas del Mar Blanco."Los campos especiales del archipiélago de las Solovky -escribe Werth-serán la matriz de otro archipiélago en gestación, un archipiélago inmenso a laescala del país continente entero: el archipiélago Gulag". El autor aportadocumentos originales, entre otros los correspondientes a la época del granterror de los años 1936-38. El dossier de un acusado entre millones resultaesclarecedor: un modesto campesino es acusado porque su padre fue un ricocomerciante- luego empobrecido- treinta y cuatro años atrás; por tal"razón" se le considera hostil al sistema soviético, es detenido,juzgado y ejecutado.
Mención aparte merecen los desplazamientos de poblaciones enteras, como losefectuados durante la "deskulakización" de 1930 (los kulaks erancampesinos libres, no siempre de posición holgada, pero que sólo dependían desí mismos). Los presos fueron transportados a miles de kilómetros de sustierras en lentos trenes de mercancías en el interior de vagones de ganadodonde se hacinaban cuarenta personas y de los que no salían durante semanas. Lamortandad fue terrible por la falta de higiene, el hambre, las enfermedades yel frío, durante semanas permanecían detenidos los vagones en estaciones declasificación. Cada tren constaba de 53 vagones. Estos transportes seperfeccionarían en los años siguientes, y especialmente entre el periodo1943-44 cuando fueron deportados pueblos enteros (tártaros, Kirguises,kalmukos) sospechosos de connivencia con el invasor alemán.


EUROPA


Respecto a la parte dedicada a España, demasiado sumaria, el estudio está muybien documentado de lo que concierne a la represión comunista contra laultraizquierda durante la guerra civil: los anarquistas catalanes, el POUM, elasesinato de Andrés Nin… se evidencian los excesos represivos de Líster y elCampesino en Castilla. Se subraya cómo el ministro soviético Rosemberg asistíaa los Consejos de Ministros del gobierno en 1938. Y se aportan tres datosesenciales: se confirma que la policía política del bando republicano sehallaba completamente controlada por la NKVD soviética; se insiste en el funesto papel de DoloresIbárruri ( de la que se cita una ilustrativa frase: "Más vale condenar acien inocentes, antes de que escape un solo culpable") y se demuestra el caráctertotal, única y exclusivamente estalinista de las Brigadas Internacionales. Escomprensible que los medios de la cultura oficial española, que todavía hacepocos meses homenajeaban sin continencia a las Brigadas Internacionales y la Pasionaria, hayanaireado poco el contenido de este Libro Negro.
La parte tercera de la obra: "La Otra Europa, Víctima del Comunismo" está acargo de Andrzej Paczkowsky, vicedirector del Instituto de Estudios Políticosde la Academiade Ciencias de Polonia y del Historiador checo Karel Bartosek. El primero deellos analiza el terrible drama de su patria, Polonia, considerada por lossoviéticos "nación enemiga". Paczowsky relata cómo incluso el propiopartido comunista polaco fue objeto de purgas hasta un grado desconocido enotras latitudes; eliminado y deshecho por los camaradas de Moscú. Respecto aBartosek, analiza la represión comunista en los otros países de la Europa del este: elexterminio de aquellos no ya opuestos al marxismo-leninismo, sino, simplemente,considerados "enemigos de clase", en Hungría, Rumania,Checoslovaquia, Bulgaria, Yugoslavia… Bartosek se interroga por qué los enormescrímenes cometidos permanecen impunes, abundando en la opinión de quienessugieren un nuevo Nuremberg. Se ha afirmado hasta la saciedad que los"crímenes contra la humanidad" no prescriben, pero lo cierto -escribeBartosek- es que "el castigo de los culpables no ha sido aplicado a tiemponi de modo apropiado". El autor propone, a título personal, una soluciónque puede parecer algo utópica, como el procedimiento realizado en Alemania alabrir los archivos de la Stasi,la antigua policía política de la República democrática: responsabilizar a cada uno, a cadaciudadano, de instruir su propio proceso.


ASIA: MASACRE Y REEDUCACIÓN


Los comisarios de Asia ("Entre la Reeducación y la Masacre") constituyenla cuarta parte de la obra. Los historiadores Jean Louis Margolin y PierreRigoulot examinan el terror en China, Vietnam, Camboya y Laos. Los comunismosasiáticos, respecto a los europeos, presentan ciertas característicasespeciales: la simbiosis entre sus particularidades propias y elmarxismo-leninismo, la mezcla de soviétismo y nacionalismo. Así, quienporcentualmente ha sido tal vez el mayor criminal de la historia, el camboyanoPol Pot, unía a un marxismo-leninismo primitivo, poco adulterado, unapeculiaridad del grupo jemer nada marxista sino clasista y aun discriminatorio,pues los jemeres se consideraban superiores a otras etnias camboyanas. Estaextraña combinación creó algo nuevo. Poseído por el afán de crear un hombrenuevo mediante el exterminio de gran parte de la sociedad, Pol Pot llevó sufuror a consecuencias extremas. En Camboya se detiene y ejecuta de formacrudelísima a los "contrarrevolucionarios": antiguos políticos, militares,periodistas, policías, funcionarios, profesores… Todos eran sospechosossimplemente por haber cursado estudios primarios. Algunos incluso -y estoresulta casi increíble-, por llevar gafas, pues tal cosa para Pol Pot, denotabapertenecer a la intelligentsia , clase que debería ser exterminada para que losjemeres rojos creasen una nueva Camboya. En 1975, cuando Pol Pot toma el poder,la población camboyana se calculaba en unos seis millones de personas; en 1997,la población se reducía a tres millones ochocientos mil habitantes. Más del 30por ciento de la población fue exterminada. De tal proporción que no hayParangón en la historia.
Los autores de esta cuarta parte dedican una especial y lógica atención alcomunismo chino, y a esa trágica figura que fue Mao Tse Tung (Mao Zedong en lanueva grafía impuesta por el sistema comunista): sus numerosos crímenes, laimplantación del Laogai --l gulag Chino- y su peculiar sistema defábricas-prisión, donde a la vez que se ejerce la reeducación de los presos, seles hace trabajar en condiciones infrahumanas para elaborar productosfrecuentemente destinados a la exportación.
Bajo las órdenes personales de Mao (el gran timonel) se elimina a todos loshabitantes de Keichek, "enemigos de clase" , tras vencer en guerracivil a Chiang Kai Chek. Antes, durante la guerra con Japón, mientras lastropas de Chiang se desangraban frente al invasor Nipón, Mao se inhibe de laguerra y se reorganiza, se hace más fuerte y dedica el ochenta por ciento desus fuerzas a afianzarse y a eliminar a los oponentes futuros. Después eltriunfo maoísta en la guerra civil producirá millones de muertos en ejecucionessumarias, generalmente públicas -tal y como se sigue haciendo en China en 1999-a modo de escarmiento, para atemorizar a cualquier hipotético disidente. En1957, Mao, con el estúpido aplauso de los compañeros de viaje occidentales ytantos "tontos útiles", lanza el movimiento de las cien flores:"Dejad que cien flores florezcan", que cien escuelas de pensamientodiscutan". Así asoman a la luz pública numerosos intelectuales con suscriticas al partido. Y entonces Mao golpea de forma inmisericorde a aquellosintelectuales que se atrevieron a romper su silencio. Unos cien milintelectuales descubiertos como "derechistas" fueron enviados aLaogai.
Capítulo aparte merecería la denominada revolución cultural de 1966, cuyoverdadero motivo era la "purga" en el interior del partido comunistay la aniquilación de los oponentes de Mao. La revolución cultural lanza a los"guardias rojos" -que ,a su vez ,serán aplastados en 1968 por sus"excesos" a la más tremenda destrucción: se pierden milenarias obrasde arte, se destruye cualquier vestigio de confucianismo, se persigue acualquier individuo que simplemente haya exteriorizado gustos refinados… Es elcaso de un profesor de Música que interpretaba a Mozart: los guardias rojos leromperán las muñecas para purgar su delito. El Laogai se llena no sólo de"reeducados teng" , burgueses, sino de altos cuadros del partido: elmismo Deng Xiaopin será humillado públicamente y ridiculizado ante cientos deguardias rojos. A los intelectuales -catedráticos, investigadores, químicos,médicos, etc.- se los destina sistemáticamente a limpiar las letrinas de loscampos de concentración. Y aún tendrán suerte: un millón de personas seránejecutadas.


TERCER MUNDO


La quinta y última parte del Libro Negro está dedicada al tercer mundo. Susautores son Pascal Fontaine , periodista especializado en Iberoamérica; elhistoriador Yves Santamaría, y Sylvain Boulouque. Resulta especialmentellamativo el caso del totalitarismo cubano, cuya eficacia en la represión siguelos acreditados métodos soviéticos. En lo relativo a los campos deconcentración, en Cuba se crea una adaptación de las fábricas prisión Chinas odel gulag soviético: las UMAP (Unidad Militar de Ayuda a la Producción) donde soninternados tanto los "enemigos de clase" como los"desviacionistas" en el seno del partido, sometidos a una durísimadisciplina, torturas, subalimentación, etc. Las UMAP terminarían siendocambiadas de nombre y transformadas en prisiones de seguridad bajo el controlde la policía política.
También se analiza el fracaso del proyecto totalitario de Nicaragua, el terror-con evidentes similitudes camboyanas- de Sendero Luminoso peruano, los afrocomunismos de Etiopía, Angola y Mozambique, y el sufrimiento impuesto al pueblode Afganistán.
En definitiva El Libro Negro Comunismo es una obra de importancia capital.Naturalmente, la "policía del pensamiento" ha intentado silenciarlo,ya que no es posible negar las evidencias resaltadas: la"reeeducación" para conseguir el "hombre nuevo" ha sido unacaracterística básica de la Unión Soviética de Stalin, de la China de Mao, de la Cuba de Castro; los crímenesde Pol Pot son horrendos, los inmensos sufrimientos causados al pueblo soninnegables, no admiten discusión. Pero, por gigantesco que haya sido el daño,por enormes que hayan sido las cotas históricas de inhumanidad alcanzadas, losteóricos del " hombre nuevo" seguirán considerando que se tratasimplemente, del duro precio a pagar -cueste lo que cueste- para lograr suobjetivo.
En una discusión mantenida por Lenin con algunos miembros del Comité Central,éstos le reprochaban que un determinado proyecto leninista se oponía a larealidad. Lenin les contestó: "lo siento por la realidad". Similar esla actitud de quienes, aun a estas alturas, siguen cerrando los ojos ante loscrímenes del comunismo.

 

¿SÓLO ELSTALINISMO ES CULPABLE?

 

El stalinismo, según Soljénitsyne, no ha existido nuncani en la teoría ni en la practica: no se puede hablar ni del fenómenostalinista ni de la época de Stalin, estos conceptos han sido fabricadosdespués de 1956, por el comunismo occidental, para conservar los idealescomunistas...como confirma Volkogonov, en su libro "El buen Lenin y elTerrible Stalin", que demuestra como lo observa Stéphane Courtois, coautordel libro recientemente publicado y presentado en París, el pasado 9 denoviembre "LIBRO NEGRO DEL COMUNISMO", junto con otros intelectualesde la Izquierdade "salón".. Proceso al Comunismo . . . .que no hay ni bueno, nimalo, sino una continuidad total entre los DOS. Lenin + Stalin un binomioinfernal!!!

Contrariamente a todas las mentiras de la, o de lasizquierdas..."los tiranos sanguinarios de los regímenes comunistas noconstituyen un desliz desgraciado en la historia del comunismo, sinosimplemente la consecuencia natural de la aplicación de la doctrinamarxista".

Como lo demuestra la lista impresionante de víctimas delmarxismo que empieza en 1917 con Lenin en Rusia, sigue con Stalin y continua enChina con Mao y la banda de los Cuatro, Ceaucescu en Rumania, Pol Pot,Menguistu, Kim-Il-sung, Tito, Enver Hodja, Bela Kun, Kurt Eisner, La Luxemburg, La Margarita Nelken...Y una lista infinita que demuestra las atrocidades del comunismo y de lasteorías marxistas en el mundo.

Todavía hoy es habitual asociar los campos deconcentración solamente al nazismo, con la machacona idea de los campos deexterminio, como si no hubiese habido otros crímenes contra la humanidad nadamás que en Alemania.

Hemos disfrazado la historia, intentando demostrar portodos los medios propagandísticos que todo esto no concernía al comunismo y queestos delitos no tenían nada que ver con las repúblicas democráticas ysocialistas de los regímenes comunistas. Ha habido una "escuela" paradesinformar históricamente todo lo referente al comunismo y sus consecuencias.Hoy todavía se habla de esas Brigadas que luchaban por la"libertad".... Y los sucesores de Calvo Sotelo, los reciben en Madrid,con flores y agasajos....

Pero, para el que no lo sepa, o no quiera saberlo,podemos demostrar que en la URSS,los decretos legalizando los campos de concentración fueron publicados en juliode 1918 y en abril de 1919, campos instalados al borde de las Islas Solovki enel Mar Blanco. El primer campo de exterminio, el de Kholmogory se instalo juntoa la Ciudad deArkhangelsk en 1921...y según el famoso disidente y ministro yugoslavo Mihajlo,el fin de este campo, era la destrucción física y moral de todos los disidentesdel Partido en las famosas purgas de aquellos años negros.

En el cementerio de Donskoï , en los últimos dos años hansido encontrados miles de restos humanos enterrados por el NKVD. Uno de loshallazgos mas terribles es el de Katyn en Ucrania, cerca de la Ciudad de Kharkov dondefueron ejecutados por orden de Stalin y no de los alemanes como se decía en lapropaganda soviética, 15.000 oficiales polacos. Hay una multitud de campos ycementerios, donde se están recuperando miles de restos humanos. En Bielorusiaen Kourapaty, en Rusia, en el cementerio de Kalitnikov, cerca de Moscú, allí seha encontrado una barbarie suficiente para desacreditar indefinidamente a loscomunistas, a la extrema izquierda y a todos sus acólitos en la actualidad, todavíahoy cometen la infamia de asociarse en nombre de los "valores republicanosy la libertad democrática" con esa panda de asesinos universales, quetienen en su haber 100 Millones de muertos.

 

 

 

¿Hadesaparecido el comunismo?

Ó cómodisfrazar el comunismo de democracia, de socialismo y de anarquismo, de todomenos comunismo..

 

¿Ha desaparecido el comunismo con la caída de la URSS? ¿Queda algo delcomunismo en Occidente? ¿Es el comunismo el gran enemigo que era? ¿Hemos decombatir al comunismo?. Adelantemos que el comunismo desapareció, salvoresiduos descafeinados y sin importancia, como fuerza política, pero que quedamucho, muchísimo, demasiado, del comunismo enquistado en TODOS los reductos denuestras sociedades. Que nuestro gran enemigo es el Capital, con todas susderivaciones, y que, ciertamente, hemos de combatir el comunismo que impregna,inadvertidamente, los mas insospechados ámbitos del “Mundo libre”. No busquéisesos restos del comunismo entre nuestros políticos de procedencia marxista, ni enlas pandilla de gamberros drogados y bandas parapoliciales que se creencomunistas, pero que hubieran encontrado seguro acomodo en el GULAG, de habervivido en el paraíso bolchevique... Mejor dicho, no los busqueis SOLO en esospuntales del Capitalismo. El comunismo superviviente esta aquí y allá, loenvuelve todo, lo impregna, como hemos dicho, todo. El comunismo ha conseguidoun tremendo triunfo, que es mayor por pasar inadvertido a la mayoría, pero noha sido el triunfo de Lenin o de Trotsky, sino el de Gramsci. Ha fracasado ensus planes de dominio político, de esclavitud mundial y de imposición medianteel terror, pero ha vencido en los de control de las mentes y de la cultura y depenetración en el subconsciente y en el espíritu de aquellos que se creenlibres de contaminación comunista. Esa impregnación, que supone el fielcumplimiento de los planes (mas que teorías) de Antonio Gramsci, se pone demanifiesto por doquier, y a menudo, con aspecto exterior contradictorio.

Veamos algún ejemplo de cómo la conquista de las mentes y la esclavización delos espíritus han llegado mas allá de los tanques. ¿A que obedece la tendenciade calificar como “fascista” a liberales, marxistas, derechistas, etc, etc,siempre que se les haga aparecer como nocivos?. El profesor Manuel GarcíaMorente en su interesantísima obra ¡de 1938!, “Experimentum Crucis” recoge lasfases de la estrategia comunista, la primera de las cuales consiste en englobara todo enemigo bajo una etiqueta resonante, aunque sea falsa: el fascismo. Elfenómeno pervive porque lo que bien se aprende nunca se olvida ... y son muchosaños aprendiendo. ¿Por qué todos los que han combatido al comunismo, sean de laideología que sean, e incluso aunque no tengan nada que ver con el NacionalSocialismo, sufren el peor de los desprestigios?. Reagan o Mussolini, Videla oThacher, Hitler o MacCarthy, Franco o Nicolas II, Pio XI o Somoza, tienen comodenominador común su encontronazo con el comunismo y sufrir las peoresinvectivas sin encontrar apenas valedores ni aun donde debiera haberlos. Y,paralelamente al denuesto de sus enemigos, se produce una especie de “bendicióntacita” del comunismo. El comunismo todo lo hace bien, es intocable,intangible, infalible e inatacable. El botón de muestra: si Gorbachov, traicionandoarteramente a la URSS,hace forzada y remuneradamente la “transición” hacia la “democracia”, recibe elNovel de la Paz,estruendosos aplausos y pingues ingresos, sin importar sus innumerablescrímenes como director de la KGB,como responsable de la invasión de Afganistán, o como represor desde su tronodel Kremlim; si Pinochet, generosa y graciosamente, hace igual transición (peroentregando a sus sucesores un país que es el mas prospero de su entorno y no laruina soviética), sus beneficiarios le persiguen sañuda y cobardemente,faltando a la palabra dada en su día, volviendo del revés sus propias leyes yvaliéndose de potencias extranjeras para poder consumar su cruel traición.Gorbachov presentaba una brillante ejecutoria al servicio del comunismo,Pinochet lo combatió y, mas imperdonablemente, lo venció.

¿Por qué los crímenes comunistas, siendo mas actuales, mas obvios y mayorescuantitativa y cualitativamente no disfrutan de la insistente publicidad que seda a la casi siempre imaginaria y siempre exagerada y tergiversada “barbariefascista”?. Incluso cuando se reconocen crímenes marxistas se desvía laresponsabilidad hablando de “stalinismo”, “polpotismo” ... o, incluso comohemos dicho, “fascismo”. En el ya mencionado trabajo del profesor GarcíaMorente, aparece la tercera fase de la estrategia comunista resumida como:“disfrazar el comunismo de democracia, de socialismo, de anarquismo, de todomenos comunismo” (ese camuflaje, además de para eximir al comunismo de laresponsabilidad de sus repugnantes e innumerables crímenes, se extiende a laimagen publica del comunismo para “arreglar” un “comunismo no comunista”; deahí surgen “El Olivo”, “Izquierda Unida”, “PSOE”, “Herri Batasuna” y otrosexperimentos desnatados que se presentan y ofrecen bajo diversas denominacionesy tras numerosos escaparates; y por ahí desaparecen hoces, martillos y demássimbología con la que, hasta no hace mucho se identificaba al comunismo). ¿Yque decir de lo serios que alertan contra “el huevo de la serpiente” (¿no os suenade nada esto?) los mismos que acogen con sonrisitas irónicas y conmiserativaslas denuncias, fundamentadísimas, de la barbarie roja? ¿Y los que piden noremover el pasado cuando se habla de GULAG, de Paracuellos, de las checas, de la Lubianka, del Telón deAcero, de Katyn, de Praga, etc, pero no se les cae de la boca Auschwitz y otrosparques de atracciones parecidos?.

¿No resulta extraño el odio fanático que el marxismo, y los inadvertidamentemarxistizados, profesan hacia el ejercito, viendo la exaltación militaristarespirada en los países comunistas?. Lenin proclamo que “sin desorganizacióndel ejercito no se ha producido ni puede producirse ninguna gran revolución”(Obras Escogidas, T. IV, p.86). y los comunistas dogmatizados y dogmáticossiguen aferrados, lo mismo que sus acomplejados compañeros de viaje, al dogma.¿No es contradictorio el fanático apoyo del comunismo, que es por definicióninternacionalista, al separatismo en España?. Todo arranca del VII CongresoInternacional Comunista de 1935, en el cual, con el fin de favorecer laestrategia soviética, se orquesto la balcanización de España; unos mesesdespués, el 9-II-1936, Jose Diaz, cabecilla del PCE, en el Salón Guerrero deMadrid confirmo, como novedad, el apoyo comunista a la balcanización. Hoy la URSS ha desaparecido y elcomunismo carece de poder político, pero ese tic anti español goza aun demagnifica salud incluso entre aquellos que, por lógica política e históricadeberían estar rabiosamente en contra. Pero el odio a todo lo nacional (que noes exclusivo de España, aunque si es aquí donde se expresa con mayor virulenciay, dígase, extravagancia) tiene otra base: el V Congreso de la Internacional Comunistaaprobó la resolución que consagraba como supremo objetivo de todos los comunistasdel mundo la defensa de la URSS(esta idea ya había sido expresada con absoluta claridad e insuperable cinismopor Trostky al afirmar que “el patriotismo es un deber revolucionario a favordel estado de los soviets, pero a favor del estado burgués constituyetraición” ). Ahí empezó la lucha del comunismo, con un enorme despliegue demedios (Agit-prop, terrorismo, invasiones militares, etc), contra la identidady los intereses nacionales y contra cualquier sentimiento patriótico. El éxitofue rotundo: hoy casi nadie, comunista o no, se atreve a pronunciar la palabra“España”.

¿Cómo es que, a pesar de que el 100% de las bandas y organizaciones terroristasson de inspiración comunista (no hacen otra cosa que cumplir con las “ordenes”del sionista Lenin) nunca se les llama así?. Se hacen los mas complicadosequilibrios y se les llama “violentos”, “radicales”, “anti demócratas” o, unavez mas, “fascistas”. Aquí se mezcla todo: el disfraz, la intangibilidad, eldescrédito del enemigo...

Todos esos ejemplos, y muchos mas, en los que lo mas importante y esclarecedores la sutil influencia comunista fuera de su ecosistema natural, no son mas queel resultado de los empeños de ese sólido y cínico frente comunista que acechadesde cátedras, pulpitos y consejos de redacción al amparo ¡aun! del desenlacede la Segunda Guerramundial, de poderosas fuerzas políticas y económicas interesadas en insuflarlevida artificialmente al cadáver y del enorme e intenso trabajo de casi un sigloejecutado por la Unión Soviética y sus compañeros de viaje que, con la inestimableayuda de mas de un despistado, mantienen sin enterrar a un muerto ... y yahuele.

 
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